2026-01-10

CONFESIONES

Rocío Igarzabal ventiló quién fue el actor de Casi Ángeles que la maltrató: “Mi relación más tóxica”

La fuerte confesión de Rocío Igarzábal sobre un actor de Casi Ángeles que la marcó

Rocío Igarzabal, reconocida por su papel en Casi Ángeles, ha revelado detalles sobre una compleja y dañina relación que vivió con un colega de la serie. Aunque durante años eludió hablar sobre el tema, una reciente entrevista con Santiago Riva Roy en Bondi Live le sirvió de plataforma para compartir su historia pública. En esta conversación, confesó que Pablo Martínez, su co-protagonista, fue parte de uno de los capítulos más difíciles de su vida personal. Contrario a lo que algunos pudieran esperar, no hubo agresiones físicas. Sin embargo, hubo un dinamismo emocional profundamente perjudicial. "Fue mi relación más compleja y tóxica a nivel vincular", expresó rotundamente.

De acuerdo con ella, este vínculo estuvo marcado por celos exacerbados, posesión y una intensidad emocional que poco a poco la fue desgastando. Fueron jóvenes protagonistas en un exitoso show juvenil y enfrentaron constantemente la presión del reconocimiento y la pantalla. Ese entorno solo exacerbó una relación que la afectó negativamente. Recordó que en el período transicional, luego de finalizar la novela, sintió la necesidad imperativa de reconectar consigo misma, huyendo de una relación que tendía a consumirla emocionalmente.

La decisión de tomar distancia no fue fácil, pero definitivamente fue necesaria. El término de la serie fue el momento que le permitió tomar las riendas de su vida personal sin la intervención de aquel vínculo errático. Igarzabal entiende ahora, con la sabiduría del tiempo transcurrido, que aunque las conductas, en algunos momentos, fueron erosionantes, también eran reflejo de las complejidades internas de Martínez.

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"Era como una guerra previa, implícita, de la cual me costó profundamente salir", explicó, sobre un ciclo que impactó en su vida tanto personal como profesionalmente. A partir de entonces, se propuso reconstruirse, encontrando no solo quién era ella fuera de las estrellas de televisión, sino también fundando una estabilidad emocional colindante a sus aspiraciones personales.

Su testimonio ha impulsado una valiosa conversación sociocultural sobre relaciones que, aunque ausentes de violencia física, pueden ser tóxicas y dañinas emocionalmente. La historia trasciende el simple relato de un noviazgo fallido; refleja cómo identificar, enfrentar y alejarse de circunstancias que pueden desgastar intensamente a una persona. Hoy, Rocío Igarzabal encarna un futuro brillante, libre del pasado, manteniendo empatía junto a un límite saludable respecto a esas experiencias que han moldeado quién es como artista y ser humano.

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