CONFESIÓN
La impactante respuesta de Wanda Nara sobre qué siente hoy por Mauro Icardi: “Creo que…”
Hay respuestas que desacomodan porque no van por donde todos esperan. Y eso fue exactamente lo que ocurrió cuando Wanda Nara, en pleno ida y vuelta con Yanina Latorre, habló de Mauro Icardi. El título podría hacer creer que iba a admitir nostalgia, cariño o algún resto de romance. Sin embargo, lo que dijo sorprendió por otro lado: no lo odia, pero tampoco lo ve feliz.
La escena se dio en medio del juego de preguntas filosas que Yanina Latorre suele proponer cuando consigue unos minutos a solas. Primero, risas, complicidad y alguna confesión liviana. Después, sin aviso, una pregunta directa, al hueso, que dejó el estudio en silencio. Wanda Nara respiró, midió sus palabras y eligió una frase que sonó más dura de lo que parecía: “Creo que no lo odio. Me da lástima la gente poco inteligente”.
En ese instante, el clima cambió. De la broma se pasó a una conversación cargada, con tensión y miradas cruzadas. Pero Yanina Latorre no se quedó ahí y quiso ir más lejos: saber qué siente Wanda hoy cuando observa la vida de Mauro Icardi. La repregunta llegó inmediata, y la respuesta fue igual de contundente. Consultada sobre si lo ve feliz, Wanda cerró el tema con una frase corta, seca, sin adornos: “No, la verdad que no”.
El impacto no fue solamente por el contenido, sino por el subtexto. No hubo insultos, ni gritos, ni reproches explícitos. Hubo una lectura emocional de su ex pareja, atravesada por años de conflicto judicial, mudanzas, hijos en común y disputas que todavía siguen abiertas. Y, aun así, Wanda eligió no ponerse en el lugar del resentimiento: prefirió marcar otra cosa, casi como un diagnóstico.
Detrás de esas palabras sigue existiendo un contexto judicial que no es menor: la disputa por la residencia de sus hijas, la discusión sobre dónde deben vivir, los reclamos económicos y la tensión permanente entre la Argentina y Europa. Todo eso aparece en segundo plano, pero late cuando ella habla.
El shock de la respuesta, en definitiva, no está en una declaración de amor ni en una confesión de odio. Está en ese punto intermedio que Wanda Nara mostró sin titubear: no lo odia, pero tampoco ve plenitud en él. Y, al decirlo frente a millones, dejó flotando una sensación clara: más allá de los escándalos, lo que mira y lo que la impacta es que, para ella, Mauro Icardi hoy no parece feliz.