INFARTO
El escalofriante relato del periodista David Kavlin tras sufrir un infarto: “Llegué muerto”
David Kavlin, reconocido periodista, vivió uno de los momentos más críticos de su vida cuando un infarto detuvo momentáneamente su corazón y lo ubicó en una frontera entre la vida y la muerte. Lo que comenzó como un día cualquiera, terminó convirtiéndose en una jornada inolvidable y de aprendizaje para Kavlin, y uno de los testimonios más elocuentes acerca de la fragilidad humana ante lo inesperado.
La jornada había comenzado como muchas otras, con un partido de paddle, un deporte que practica con regularidad. Sin embargo, lo que parecía ser una actividad cotidiana se tornó en un episodio crítico. El malestar físico lo atacó de repente y en cuestión de minutos, la situación se tornó apremiante. "Después de jugar al paddle, empecé a sentirme mal", recuerda David Kavlin, describiendo cómo el creciente malestar lo impulsó a buscar la ayuda de su propio hijo, Tommy. La rápida acción de su hijo y la del personal del club fueron determinantes para que el periodista recibiera la atención que requirió con urgencia.
En cuestión de minutos, el diagnóstico revelaba un infarto en progreso. Un electrocardiograma realizado en el mismo club le puso el título a lo que su cuerpo ya estaba delatando. Ahí fue que todos entraron en acción bajo el denominado 'código rojo'. Tres ambulancias comparecieron para asegurar que llegara al hospital, pero Kavlin no imaginaba que el peor momento aún estaba por suceder.
Ya en la ambulancia, mientras lo transportaban a la Clínica La Trinidad de San Isidro, su corazón se detuvo. "Tuve un paro cardíaco en medio del traslado", comenta casi con incredulidad. La habilidad y rapidez del personal médico se hicieron evidentes cuando lograron reanimarlo en las puertas del establecimiento hospitalario y procedieron con el procedimiento inmediato que incluía la implantación de un stent. Milagrosamente, había vencido a la muerte por lúgubre que hubiese parecido inicialmente el escenario.
David Kavlin no escatima en elogios para el personal que participó en salvar su vida. El periodista agradece no solo al personal médico de la clínica que lo atendió de manera impecable, sino también a quienes trabajaron detrás de escena para que el protocolo de emergencias funcionara al pie de la letra. “Desde los cardiólogos hasta las enfermeras, cada uno jugó un papel en este renacer”, enfatizó Kavlin, consciente ahora más que nunca de cuán intrínsecamente conectados estamos a quienes nos rodean.
El periodista no ocupa su actual recuperación simplemente para recuperarse físicamente, sino también para replantearse aspectos de su frenético estilo de vida. El estrés, a menudo aludido como silente pero peligroso cómplice en casos como el suyo, es identificado por Kavlin como uno de los factores a reevaluar. "El cuerpo da señales", advierte, recordando cómo su incesante ritmo de trabajo, presentaciones públicas y lanzamiento de su libro 'Nos gritan judíos de mierda', quizás contribuyeron al colapso sufrido.
Ahora en franco proceso de recuperación, David Kavlin intenta encontrar un equilibrio entre el trabajo y el descanso, una lección forzada pero asumida. "Me van a seguir viendo", bromea con gentileza, pensando en los futuros proyectos y secundario libro que tiene en mente. Su historia no solo es un testimonio de supervivencia, sino también una oda a las segundas oportunidades y un recordatorio de que siempre hay posibiliad de aprender y crecer, aun en las sombras de experiencias tan extremas.