REALEZA
Máxima Zorreguieta está en Bariloche y se supo dónde pasará Año Nuevo
La llegada de Máxima Zorreguieta a la Patagonia ha desatado una vez más un torbellino de expectativas y rumores. Sin embargo, para quienes conocen su tradicional elección, el destino no resultó ninguna sorpresa: una vez más, la Reina de los Países Bajos ha optado por la encantadora Bariloche como escenario para cerrar el año. Junto a Guillermo y sus hijas, Máxima se encuentra en una región que parece haber conquistado su corazón desde hace tiempo.
El elegido para albergar a la familia real esta temporada es la exclusiva estancia Pilpilcurá. Este rincón de Bariloche no es solo un refugio privado; su elección porta un significado más profundo, ya que ha sido un punto recurrente de retiro para Máxima, brindándole la paz y el sosiego que necesita al alejarse del medio frenético al que está acostumbrada. Este lugar no solo ofrece privacidad y contacto con la naturaleza sino que sus instalaciones reflejan un lujo no ostentoso, adaptado a quienes buscan belleza en lo simple. La estancia, con su limitada capacidad de alojamiento, garantiza un trato personalizado y un entorno en el que la serenidad alcanza nuevos niveles.
No es la primera vez que Bariloche se convierte en el retiro personal de Máxima. En años recientes, sus visitas han pintado un cuadro de tranquilidad y bajo perfil, algo que parece encantarle tanto a ella como a quienes ocasionalmente la reconocen en sus tranquilos paseos por el pueblo. Esta temporada, después de visitar la imponente belleza de El Calafate, la familia ha optado nuevamente por Bariloche para despedir el año. La decisión no solo habla de una preferencia por el paisaje patagónico, sino que también ayuda a erigir a la ciudad como un icono de bienestar y turismo selecto, atrayendo miradas internacionales con cada una de sus visitas.
El Pilpilcurá está ubicado a 75 kilómetros del núcleo de Bariloche, un lugar engalanado por la austera belleza de la estepa mezclada con la majestuosa presencia de la cordillera. Este emplazamiento único ofrece a sus huéspedes actividades que van desde cabalgatas por senderos naturales, la tranquilidad de la pesca, hasta caminatas inmersivas en la flora local. Todo ello acompañado de una oferta gastronómica cuidadosamente diseñada para resaltar los sabores autóctonos, consiguiendo un equilibrio perfecto entre lujo, naturaleza y exquisitez.
La notable discreción con la que Máxima maneja sus vacaciones refleja su preferencia por disfrutar de la tranquilidad al máximo. Con una agenda principalmente tranquila y un nivel de seguridad estrictamente controlado, su estadía en esta región se convierte tanto en un momento de recarga personal como en un guiño a la hospitalidad de un lugar que verdaderamente siente como propio. En este rincón del mundo, la Reina logra disolverse en la belleza envolvente del paisaje, reafirmando la conexión especial que tiene con estas tierras argentinas.
Así pues, mientras el mundo observa a Máxima Zorreguieta con ojos llenos de admiración y curiosidad, su silencio y reverencia hacia Bariloche palpitan con fuerza. Porque al final del día, es esta sencillez la que enriquece la experiencia de todos aquellos que se dejan seducir por el espíritu patagónico, mágica tierra de la simplicidad elevada.