La Iglesia advirtió sobre un grupo que ataca al Obispado en redes sociales
En los últimos días comenzó a tomar visibilidad en redes sociales un grupo que se presenta bajo el extraño nombre “Católicos de Viedma”, desde donde se expresan posturas de fe de carácter tradicional y ortodoxa. Sin embargo, según se observa en sus publicaciones, el espacio es utilizado para cuestionar acciones pastorales de la Iglesia local, particularmente las desarrolladas en Viedma.
De acuerdo a lo señalado por referentes eclesiásticos, el grupo estaría administrado por una persona que no forma parte de la estructura institucional de la diócesis. Desde ese espacio se publican videos y fotografías de celebraciones religiosas, con críticas dirigidas tanto a sacerdotes de la ciudad como al obispo de Viedma, Esteban Laxague.
En ese marco, el párroco de la Catedral de Viedma, Luis García, se refirió públicamente a la situación y expresó su preocupación por el uso de imágenes de celebraciones litúrgicas en redes sociales. “Está página ha sido creada por un señor que está por nuestra comarca. No sé en calidad de qué, ni conozco sus pretensiones”, señaló.
El sacerdote indicó además que el contenido difundido tiene como eje central el cuestionamiento a la Iglesia local. “Lo único que hace es cuestionar a los sacerdotes de Viedma y al obispo. Saca videos y fotos de las celebraciones, exponiendo a niños en sus publicaciones”, afirmó.
García también sostuvo que las críticas se enmarcan en una postura de fuerte rigidez doctrinal. “Ha iniciado una cruzada súper tradicionalista y muy conservadora contra nuestra parroquia”, expresó, y mencionó como ejemplo los cuestionamientos a la disposición del altar durante la celebración eucarística. “Celebrar la Eucaristía en la mesa de abajo es un ‘sacrilegio’”, citó.
Finalmente, el párroco planteó una mirada pastoral sobre el sentido de la fe y la práctica religiosa. “Jesús nace para todos, pero comenzando por los últimos, los que menos cuentan, los que peor huelen, los que siempre reciben la respuesta ‘acá no hay lugar’”, manifestó, al tiempo que reafirmó su pertenencia a la Iglesia y su fe cristiana.
La situación generó debate en ámbitos religiosos y comunitarios, en un contexto donde el uso de redes sociales por parte de grupos no institucionales abre discusiones sobre los límites, responsabilidades y alcances de la expresión pública dentro de la Iglesia.