SALUD
Cuál es el problema de salud de Laura Esquivel que la obligó a dejar de cantar
En medio de la vertiginosa vida artística llena de compromisos y demanda de perfección, Laura Esquivel, conocida por su papel protagónico en la serie juvenil "Patito Feo", optó por detenerse y dar una pausa a su carrera musical. Esta decisión tomó por sorpresa a muchos de sus seguidores, quienes admiraban el talento y la vitalidad de la joven artista en el escenario. Sin embargo, detrás del brillo artístico se desató una tormenta interna que Laura decidió compartir, exponiendo así su humanidad y vulnerabilidad.
El detonante de su descanso forzado se remonta al 17 de marzo, fecha que marcó el inicio de un silencioso camino de recuperación. En un emotivo mensaje público, Esquivel reveló que fue diagnosticada con fatiga vocal, un mal que no solo implica la pérdida temporal de su herramienta principal de trabajo, su voz, sino que también trae consigo un impacto emocional profundo debido a su estrecha conexión con su identidad profesional.
Fatiga vocal, un término que puede sonar abstracto para muchos, significa mucho más para aquellos que viven del canto. Se trata no solo de una dificultad física, sino de un llamado de atención del cuerpo que indica sobrecarga y disminución de la capacidad vocal. En su caso, el ritmo incesante de trabajo y la alta expectativa personal desembocaron en este cuadro, lo que la obligó a hacer un alto y replantear su salud vocal y mental.
A través de esta pausa forzada, Laura Esquivel ha enfrentado un proceso introspectivo, acompañado de especialistas que la ayudaron a comprender y revaluar su futuro en la música. Es un camino de auto-descubrimiento en el que cada paso cuenta, permitiéndole ver la vida desde una nueva perspectiva, menos centrada en la premura y más en el equilibrio y escucha interna.
La terapia auditiva y la revisión continua de hábitos diarios son ahora parte de su rutina. Momentos tan simples como disfrutar de una comida tranquila al aire libre o impregnarse de la naturaleza se volvieron esenciales en su día a día. Son espacios que antes dejaba de lado y que ahora son parte vital de su renacer artístico.
Este periodo de su vida también es un recordatorio para todos aquellos que siguen su carrera de que es necesario poner pausas, evitar la autocomplacencia en el fragor del éxito y escuchar el cuerpo cuando da señales. Hoy Laura Esquivel no solo cuida de su voz con más atención, sino que ha encontrado nuevos cauces de expresión que nutren su alma, y comparte este renacimiento con su público, reconociendo la imperiosa necesidad de sanar y reinventarse.