La CGT se movilizará el jueves que viene a Plaza de Mayo en contra de la reforma laboral
La Confederación General del Trabajo (CGT) ha dado un paso significativo en respuesta a la propuesta de reforma laboral presentada por el presidente Javier Milei. En una decisión determinante tomada durante una sesión confidencial de la directiva, bajo el liderazgo de sus más destacados miembros Cristian Jerónimo, Jorge Sola y Octavio Argüello, la CGT convocó a una movilización masiva el próximo jueves hacia la emblemática Plaza de Mayo.
El proyecto de ley, el cual ha sido enviado al Congreso para su debate y eventual aprobación, a pesar de que ostensiblemente no plantea reformas severas en el funcionamiento estratégico de los gremios, en particular en relación con aspectos financieros como la cuota solidaria. Este detalle fue puntualizado por varios medios de comunicación, evitando la alarma en temas financieros inmediatos de los sindicatos.
Es importante destacar que, según el documento legislativo, los empleadores estarían habilitados para funcionar como intermediarios de las cuotas sindicales siempre y cuando exista un consentimiento expreso del empleado y, a la par, se concrete un acuerdo formal entre ambas partes involucradas. Adicionalmente, para que este proceso cobre efectividad, se necesitaría una autorización de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, lo que podría agregar un nivel de burocracia al procedimiento.
Gerardo Martínez, de la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA) y uno de los representantes incorruptibles de la CGT, expresó de manera enfática su oposición hacia la reforma contemplada, tachando la propuesta de "destructiva" para los fondos y derechos obtenidos con sacrificios seculares por los trabajadores argentinos. Destacó que la propuesta, promovida por Federico Sturzenegger, plantea una amenaza tangible no solo para los derechos colectivos, sino también para los derechos individuales del trabajador.
La CGT ha enmarcado su postura como un deber de resistencia ante lo que califican como una ideologización extrema que amenaza con desmantelar estructuras esenciales de defensa laboral. Esta convocatoria a manifestación representa una medida para ejercer presión sobre el gobierno y dejar en claro el posicionamiento sindical frente a reformas laborales que perciben como regresivas y alejadas de la necesidad real del trabajo humano en la Argentina contemporánea.