2025-12-10

Estudiante de Abogacía robó, golpeó y seguirá preso

La Justicia de Viedma debe confirmar la condena tras un juicio abreviado.

Hoy se concretó en los tribunales de Viedma un juicio abreviado contra Leonel Abigail Sánchez Ayala, estudiante de Abogacía, por el delito de "Lesiones leves agravadas y amenazas". La audiencia fue presidida por el juez de Juicio, Marcelo Chironi, con la participación de Mariana Giamonna como fiscal y la defensora oficial Marta Ghianni (defensora oficial).

Lee también: Encontraron un auto abandonado e investigan si es el que robaron en Viedma

Se le endilgó al sujeto de 35 años, además, un hurto simple por el otro lado, en el marco de un contexto conflictivo. Es que, de acuerdo a los términos que se hicieron públicos, tiene problemas de adicciones pero puede entender la criminalidad de sus hechos.

Giammona lo acusó de haber sido quien primero, el 25 de septiembre de este año, alrededor de las 19 horas, le exigió un celular que le había regalado a un niño de 12 años (uno de los hijos de su ex pareja). Ante la negativa, se tornó agresivo y golpeó a su ex pareja con un cabezazo y le propinó una herida cortante de cuatro centímetros en su rostro. 

Minutos después, llegó personal de la Comisaría 34º y el imputado le dijo (en tono amenazante) a la víctima: "No digas nada a la policía porque me van a matar en 'cana'. Haceme la segunda, recatate, porque ya sabes lo que te va a pasar".

Luego, la mujer fue hasta la dependencia policial que está a metros de la vivienda que compartían, y radicó una denuncia dentro de la Ley Nº 3.040 por violencia de género. En ese instante, Sánchez Ayala volvió al domicilio y generó destrozos: rompió un equipo de música, una cafetera y botellas. 

Durante el trámite judicial se incluyó como sustento probatorio, el relato de la víctima que hizo la denuncia penal y la denuncia de violencia de género, la intervención de la Oficina de Asistencia Familiar y a la Víctima (Ofavi), la constancia médica de la atención y la acción de personal de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), quien fue a contener a los dos menores.

En la misma audiencia, Sánchez Ayala fue juzgado por un hurto simple en la sede del Sistema Integral de Atención Rionegrina de Medicina de Emergencia (Siarme) de la calle Colón al 900 de esta capital.  A las 22:45 del 11 de septiembre pasó, entró por un ventiluz y se apoderó de todo lo que había arriba de una mesa: un celular, una notebook y una billetera que contenía tarjetas y el carnet de conductor de una de las agentes sanitarias. 

A raíz de las cámaras de seguridad, se logró establecer que había sido el imputado de hoy y se hizo un allanamiento en el domicilio de la Escalera 8 del Barrio América. Allí se encontraron los documentos de la víctima, pero no los elementos tecnológicos.

Producto de los dos hechos, entre la fiscal y su defensora oficial se acordó una pena de siete meses de prisión efectiva y una declaración de segunda reincidencia. Se tomó como medidas de contemplación que Sánchez Ayala reconoció cada uno de los hechos y su problema con el consumo abusivo de sustancia.

Posteriormente, el juez Chironi anunció a la partes que resolverá la sentencia en los próximos días hábiles, pero todo indica que la pena se computará en breve. El imputado ya está con prisión preventiva desde el 25 de septiembre, por lo que podría seguir tras las rejas hasta el 25 de abril de 2026.

Más antecedentes

En mayo de 2022, Sánchez Ayala fue juzgado en otro procedimiento abreviado, por haber sido quien el 22 de enero de ese año, alrededor de las 21:30 horas, saltó un paredón de una vivienda en la avenida 25 de Mayo al 800. Luego, rompió la puerta de acceso y se apoderó ilegítimamente de una cámara fotográfica digital marca GEx500, dos celulares marca Samsung, un cargador portátil, un cargador inalámbrico, un par de anteojos, una llave de casa, dos cargadores de celular, tres auriculares, cinco cables y un televisor Smart LG de 50 pulgadas.

Al salir al exterior, un taxista lo detectó y dejó abandonado el televisor, según la acusación del entonces fiscal Guillermo González Sacco. Este caso, por el que tuvo su primera reincidencia, se caratuló como robo agravado por escalonamiento y le dieron tres años de prisión efectiva.

Te puede interesar