INSPIRACIÓN
Marley confesó por primera vez por qué Nicolás Repetto le salvó la vida: “Le debo todo”
La vida de Marley, icónico presentador de la televisión argentina, cambió para siempre en un día aparentemente ordinario cuando tenía tan solo 19 años. Este cambio comenzó gracias a un gesto inesperado de Nicolás Repetto, figura eminente de la TV, quien sin saberlo, abrió las puertas a un futuro increíble para el joven.
La anécdota que inició esta historia tuvo lugar en el reconocido programa televisivo Fax. Marley, en ese entonces Alejandro Wiebe, se presentó con un humilde video casero con la ilusión de encontrar un lugar en el exigente mundo de los medios. Repetto, reconocido por su estilo franco y directo, lo recibió con una simpatía que descolocó al joven aspirante.
Aquel video que Marley llevaba lleno de esperanzas no impresionó a Repetto. "No sirve para el aire", fueron las palabras tajantes que le dirigió, pero lejos de cerrar un ciclo, esas palabras dieron pie a una oportunidad inimaginable. En un giro sorprendente, Repetto detectó un potencial en Marley al preguntar "¿qué sabés hacer?". Fue entonces cuando Marley demostró su capacidad de adaptación y talento innato para contar historias, lo que provocó una reacción positiva de Nicolás.
Bajo la desafiante acogida de Repetto, Marley obtuvo su primer gran oportunidad en televisión. Comenzó ese mismo martes, y con un carisma innegable, se ganó un lugar propio en el universo mediático. La química entre Repetto y Marley rápidamente se tradujo en interacciones en vivo que conquistaron al público. Uno de los momentos inolvidables fue cuando Repetto le lanzó en broma "¡Qué lindo que estás hoy, wachito!", sellándolo con un gesto jovial que convirtió esos momentos en rutinas legendarias del programa.
Lo que comenzó como un intento tentativo en el mundo televisivo se transformó en una carrera floreciente, consolidada por la confianza y el respaldo que Repetto ofreció en un momento crucial. Más allá de este impulso profesional, la influencia de Nicolás ayudó a Marley a gestar una identidad propia, desarrollando al presentador que décadas después, se convertiría en un pilar de la televisión argentina. Esta etapa inicial fue clave para entender la afirmación de Marley sobre cómo Repetto, de una manera intangible pero decisiva, "le salvó la vida" al brindarle apoyo y una plataforma donde crecer.