HOGAR
Así es la casa rústica del Chino Leunis: diseño natural y un estanque en el patio
El destino nos ofrece lugares que encapsulan historias, y la casa del Chino Leunis es un ejemplar sobresaliente de tal fenómeno. Tras un año repleto de cambios, el conocido conductor televisivo logró materializar un hogar donde el diseño rústico se funde con la naturaleza de una manera deliciosa. Este espacio, donde reside junto a su pareja Maca Martínez Picabea, no solo es un testimonio de su arduo trabajo y visión sino una declaración de amor por la simplicidad y lo sustancial.
Anidada en la zona norte de la ciudad, su propiedad es un claro ejemplo de cómo se pueden amalgamar el modernismo funcional con la serenidad visual. Las enormes ventanas no solo son portales que conectan el interior de la residencia con la naturaleza circundante, sino que además potencian la iluminación y permiten que el espíritu del espacio respire naturalidad. Este refugio de miradas cálidas y texturas orgánicas, una pausa poética en el caos citadino.
La cocina es el núcleo de actividades compartidas, donde una isla central sirve como epicentro de encuentros familiares. Los espacios abiertos invitan al diálogo continuo entre interiores y exteriores, mientras que el baño principal se transforma en un oasis personal que abraza al visitante con su serenidad estilo spa. Detalles como un vestidor generosamente dispuesto culminan la narrativa de un hogar que abraza a sus habitantes con comodidad y diseño equilibrado.
El camino hacia la culminación de este soñado proyecto fue compartido en redes por la pareja, fiel cronista de cada paso dado. Con elocuentes palabras de gratitud, Leunis y Martínez Picabea retrataron no solo la evolución de la obra sino también el peso sentimental de su realización. Siguen reafirmando que cada desafío y esfuerzo representa un peldaño en el trayecto hacia el hogar de sus sueños, una victoria donde se materializa su visión compartida.
Sin embargo, la joya del esfuerzo reciente reside en el jardín, donde el Chino Leunis mostró su ingenio al convertir un espacio previamente ignorado en una maravilla natural. Reflexionando sobre su nuevo santuario, expresó su deseo de fundar un ecosistema íntegro: un estanque que irradia quietud y reflejos resplandecientes, realizado en compañía de Emanuel y su madre Claudia, quienes aportaron su habilidad desde La Plata para crear este oasis viviente. Concretaron un estanque que es el epítome de una estética deliberadamente rústica, equilibrando lo salvaje con el encanto palpable.
El momento culminante llegó cuando Leunis compartió con el mundo esta obra maestra casi botánica. Con genuina emoción, resumió ese sentimiento que solo surge cuando los sueños bien planeados se hacen realidad: "Estos logros en mi casa son lo que más felicidad me da". Así, la casa no es un mero edificio, sino la materialización de un año de aspiraciones y un santuario donde reposa el corazón de Chino Leunis.