GASTRONOMÍA
Así es el increíble restaurante que Martín Ku abrió en el Barrio Chino: diseño y platos estrella
Martín Ku, conocido por su carrera televisiva, ha dado un giro radical al convertirse en propietario de un local gastronómico en el vibrante Barrio Chino. Situado en Blanco Encalada al 1800, el restaurante denominado Oh My Candy! es un oasis de diseño moderno que sobrepasa el mundo culinario tradicional al incorporar elementos visuales en su concepto general.
El establecimiento destaca por su estilo dulce-urbano que combina la estética asiática vedette, que mezcla neones suaves, mostradores luminosos y una deliciosa paleta de colores que va desde el rosa al verde, fusionándose armoniosamente con maderas claras para crear un ambiente acogedor y estilizado. Esta dimensión está pensada no solo para saciar paladares, sino también para atraer adeptos del diseño visual.
El alma de Oh My Candy! es la presentación y sabor de sus platos estrella, los tanghulus, mencionados por ser las frutas caramelizadas del street food oriental. La frutilla Dubai, que ha deslumbrado a los clientes por su brillo y textura, se acompaña por la fascinante banana Dubai, conocida por su estética visual dorada y sabor cautivante. Estos platos son testimonio del arduo esfuerzo y meticulosidad con el que Martín fue perfeccionando sus recetas.
Mediante un sentido mensaje en sus redes, Martín expresó su gratitud ante el exitoso primer mes de Oh My Candy!, una realidad que no solo ofrece riqueza esplendida sino también victoriosos desafíos enfrentados junto a sus socios Facu y Mara. El esfuerzo, los errores resueltos y la calidad buscada en las frutas son elementos cruciales que forman parte del éxito del negocio.
Además de un deleite gastronómico, el lugar se presta como escenario perfecto para la fotografía, llamativa por sus intensos colores y acabados. Influencers, familias y curiosos acuden fascinados al deleite visual y gustativo que el lugar provee, lo cual ha forjado su renombrada identidad entre los lugareños del Barrio Chino. Martín Ku concluye su publicación con una invitación abierta a Oh My Candy!, agradeciendo a cada uno por su apoyo y declarando con pasión el sello distintivo que añade a su primer emprendimiento en la restauración.