APREMIANTE
El escalofriante relato de Floppy Tesouro sobre el acosador que la persiguió por años
Floppy Tesouro vuelve a recordar uno de los capítulos más oscuros y perturbadores de su vida, caracterizado por una experiencia de continuo acoso que se infiltró en su cotidianidad. Este episodio, ocurrido durante su participación en 'Bailando por un Sueño', la confrontó con los peligros que pueden acechar a quienes se encuentran bajo el foco público y expuestos a mentes obsesivas.
La historia de Floppy comienza con la llegada de mensajes que, en apariencia eran simples interacciones, pero que rápidamente adquirieron tintes oscuros. La persistencia y precisión de estos contactos revelaban un seguimiento estrecho de sus movimientos diarios, introduciéndola sin elección en una realidad aterradora que crecía sin control alguno. Las primeras señales fueron escalofriantemente claras y sus palabras al recordar aquellos días lo atestiguan: "La pasé muy mal... fue una situación terriblemente perturbadora", confesó.
Conforme avanzaban las semanas, la situación escaló rápidamente. Sus trayectos, como describió Floppy, eran seguidos con inquietante exactitud. "Estaba en la avenida Libertador y en ese entonces recibía mensajes describiendo mi ruta exacta. No se puede expresar el grado de temor que viví al saber que alguien me observaba sin ser visto", compartió visiblemente afectada.
A medida que la amenaza silenciosa mantenía su rigor, la familia de Floppy decidió dar un paso firme con una denuncia formal. A pesar de ello, la incertidumbre no se disipó. "Fue desgastante para todos nosotros, especialmente para mi papá, quien no descansaba hasta que sabía que había llegado a casa a salvo", explicó.
El tiempo pasaba y la presión emocional permanecía inalterable. Aunque nunca se materializó en un contacto físico, la amenaza constante de cruzarse cara a cara con su acosador la mantenía con el corazón en vilo. Floppy Tesouro insistió en que, independientemente de las precauciones tomadas, el fantasma del acoso estaba presente: "Días enteros pensando que podría ser seguida cada vez que salía", expresó.
El momento culminante fue cuando las obscenidades traspasaron la barrera de lo personal al llegar hasta el ámbito profesional, llegando directamente a su camarín. En busca de asesoramiento y protección, decidió abrir su corazón a Marcelo Tinelli, esperando una guía. La respuesta que recibió de Tinelli, al compartir la situación en su programa, resultó ser una inesperada pero efectiva solución. "El hecho de que lo mencionara en televisión hizo que de un día para otro el acoso terminara", explicó agradecida, subrayando cómo la visibilidad pública había surtido el efecto necesario para detener a su acosador.