ESCÁNDALO
Evangelina Anderson enamorada de un compañero de MasterChef: el video a los besos en un boliche
La suntuosa ciudad de Buenos Aires fue testigo de una revelación que sitio portales de todo tipo a nivel nacional. Evangelina Anderson y su status dentro del programa MasterChef, poco a poco comenzaron a ser tema de conversación en transmisiones paralelas a la edición televisiva.
Todo comenzó cuando las cámaras de la famosa cuenta de entretenimiento, El Impacto, captaron un instante imborrable entre ella e Ian Lucas; tanto como para revolucionar los perfiles de cada uno de los involucrados. A las primeras críticas acompañaron unas imágenes nítidas y espontaneas que dejaron entrever la cercanía y simpatía que se fue construyendo entre los dos compañeros de set, sin libreto de por medio, de una forma natural y sensitiva.
La narrativa no tardó en pedirse interpretaciones, y aunque breve, el cortometraje capturado fue suficiente para que surgieran conjeturas y expansión de rumores entre quienes los rodean. El boliche, refugio de tantas historias urbanas frecuentes de los jóvenes porteños, dejó entre símbolos de neón la evidencia de la química evidente que inevitablemente emerge entre ellos.
Evangelina vuelve a escribir capítulos en su vida luego de su separación de Martín Demichelis; un cambio casi catártico que implicó reconstrucción personal y momentos personales bajo el caos mediático de la ruptura. Con el nacer de su nueva rutina independiente en Buenos Aires, las movidas artísticas y sociales rápidamente surgieron junto con un entorno íntimo que favorece estas expresiones, asegurando su libertad de volver a sentir emociones que el tiempo había difuminado.
Al otro lado del lente, Ian se refleja como otra figura pública emergente en planos gigabytes de los celulares de la ciudad. Unido a una imagen alegre y libre, se abre a experiencias que complementan la renovadora fase que Evangelina experimenta. Con apenas algunas semanas de grabación juntos, los presentimientos que rejuvenecen fueron tomando forma al punto que coincidencias fuera de cámara avivaran una diaria energía enérgica entre ambos.
Aunque Ian intentaba esquivar las impertinencias de dichos indiscretos con aparente estoicidad, sus respuestas en el streaming de Telefe parecieran no coincidir del todo con las acciones evidenciadas. En su análisis de discurso poco compaginado, mantenía un despeje para comentarios indeseados, no obstante el paso de las horas acumulaban el gratuito incremento de preguntas retóricas a su alrededor.
No cabe duda de que no todo está dicho. La perspectiva definitiva de esta relación tal vez explore un camino fuera de la espontaneidad de redes sociales y de cuadros masivos que sigan armando el puzle. Lo único cierto, es que entre Evangelina Anderson e Ian hay más de lo que el ojo superficial podría imaginar.