2025-11-23

HECHO EN VIEDMA

Una historia de emprendedurismo cuya artífice lo da todo por su verdadera pasión

Georgina Crovella es quien lleva adelante el proyecto.

En un entorno cada vez más consciente de la importancia del cuidado del medio ambiente, Georgina Crovella, una joven emprendedora de la Comarca, encontró su camino a través de un proyecto personal. Esta iniciativa, que comenzó durante la pandemia a fines de 2020, se centra en el reciclaje y la restauración de muebles antiguos, contribuyendo significativamente a la reducción de la tala de árboles.

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Es diseñadora gráfica de profesión. Dialogó con Hecho en Viedma, para NoticiasNet y comentó cómo sus inicios fueron impulsados por la curiosidad y el deseo de darle nueva vida a objetos olvidados.  Al respecto, señaló que “siempre pintaba cosas en casa, pero fue durante la pandemia que alguien preguntó quién restauraba muebles. Con un poco de coraje, respondí que lo hacía y así empecé a tomar pedidos", relató.

Su dedicación viene dando frutos en el transcurso del tiempo, ya que actualmente tiene más pedidos de los que su horas de trabajo le permiten atender, reconociendo que cada restauración lleva un proceso meticuloso y físico.

Según comentó, “trabajo sola porque si hay algo que a mucha gente le gusta, es lijar, pero bueno, me las arreglo. Restauro muebles antiguos, pero siempre digo que una cosa es la restauración, que es dejar el mueble de color madera, sobre todo ahora que está en auge el mueble claro. Por otro lado hago reciclaje, que es pintarlo de color más moderno o cambiarle la función, por ejemplo de un ropero hago un vasillero, de una cómoda un rack o ventanas que se transforman en espejo”.

Además de su labor de restauración, Georgina ofrece talleres semanales, donde los participantes pueden llevar sus propios muebles y aprender las técnicas necesarias para renovarlos. "Cada alumno trabaja en su proyecto y aprende los conocimientos que les puedo brindar. Se puede comenzar en cualquier momento; ahora estoy martes y jueves de 15:30 a 17:30", comentó.

Uno de sus orgullos más grandes fue la restauración de las ventanas de las oficinas del Corredor Bioceánico, ubicadas en calle Buenos Aires en Viedma. Detalló que “fue un trabajo que involucró 19 aberturas y que requirió de la ayuda de un asistente, dada la complejidad del proyecto, que incluía remover hasta cinco capas de pintura de cada ventana”.

Crovella enfatiza su compromiso con el medio ambiente, utilizando productos a base de agua en sus trabajos, a excepción del removedor. "El reciclaje y la restauración evitan la compra de muebles nuevos, y de esta manera contribuyo a la conservación de nuestros árboles", agregó.



Compartió una anécdota emocional relacionada con su abuelo, Mario Comezaña, quien fue un respetado carpintero de la Comarca Viedma-Patagones. Al respecto, señaló que “mi abuelo era un valorado carpintero, de hecho le hicieron una nota en el diario, lo que lamento es que se fue y no  supo que yo restauraba muebles, al mes de que me largué, él falleció”.

Luego de ese significativo recuerdo, confesó que cuenta con otra especialidad: la decoración con espejos. “Los armo yo, con maderas recuperadas, siempre buscando preservar el medio ambiente, concluyó la diseñadora en su coqueto taller.

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