EMOCIÓN
María Fernanda Callejón lloró en vivo y le suplicó a su ex pareja: “Sólo le pido…”
En una emisión que dejó a muchos con el corazón encogido, María Fernanda Callejón se sinceró en televisión nacional, sin edulcorar ni suavizar el verdadero impacto emocional que le ha causado su tumultuosa relación con su ex pareja, Ricky Diotto. Durante el desarrollo del programa matutino La mañana de Moria, transmitido por eltrece, la actriz compartió una vez más detalles del litigio que la enfrenta a Diotto desde su separación oficial en 2022, revelando la vulnerabilidad y el dolor que la acompaña durante este complicado proceso legal.
La transición de pareja a ex pareja no ha sido sencilla para ninguno de los involucrados. Lo que debería haber sido quizás un doloroso pero pacífico adiós, se transformó en una serie de tensiones que aún hoy persisten. María Fernanda Callejón dio a conocer que las acusaciones por violencia de género y económica que presentó contra Diotto generaron una continuidad de conflictos que afectan directamente no solo a ella, sino que también han tocado la vida de Giovanna, la hija que ambos comparten.
El momento más impactante de su aparente confesión televisiva llegó cuando recordó el inicio del conflicto y sus consecuencias sobre Giovanna. Con cada palabra, Callejón mostraba que esta no era simplemente una batalla legal; era una disputa por el bienestar de su hija. "Él demandó la tenencia compartida cuando yo estaba emocionalmente devastada, pero mi hija no lo deseaba", mencionó Callejón con lágrimas, aclarando su esfuerzo continuo para que el lazo paternal no se vea fracturado.
A medida que la conversación avanzaba, quedó claro que más que una resolución legal, Callejón busca un espacio de tranquilidad emocional. Inclinada hacia la cámara, encaminó unas palabras claras y directas a su ex pareja: "Lo que realmente anhelo es paz", indicando un cansancio por las injerencias jurídicas que les impiden cualquier intento de pacto amistoso.
Aunque Carpeta inentendiblemente expone la convivencia forzosa que este conflicto requiere, es tal el desasosiego que todos los intercambios entre los adultos deben ser realizados a través de intermediarios, una medida ampliamente recomendada por los asesores médicos de la situación. María Fernanda, de manera honesta, manifestó a la audiencia que no persigue motivos vengativos contra Diotto; simplemente busca ser escuchada desde su lugar de damnificada.
Al concluir su intervención, aunque su rostro daba pistas de que las lágrimas no habían cesado del todo, Callejón dejó entrever un deseo urgente de hallar algún tipo de tregua o reconciliación. Pese a las complejidades legales y emocionales, alguna solución pacífica parece, sin embargo, una realidad tangible que todavía podrían alcanzar, un escenario esperanzador que, detrás de sus palabras, Callejón no deja de imaginar.