Una veterinaria de Viedma explicó qué hacer en días de calor con los animales
Se vienen las altas temperaturas en esta recta final del año y el cuidado de los animales es un tema sensible a tratar. En este sentido, la veterinaria Dominica Echarren visitó el estudio de Radio Noticias y dio una serie de consejos a tener en cuenta.
En diálogo con "Un Día Cualquiera", la experta en atenciones caninas y felinas indicó: "En esta época empezamos con los clásicos golpes de calor, por lo que hay que estar atentos. Especialmente, ocurren más en perros que en gatos, por el tipo de vida y porque están más al aire libre. Los perros eliminan el calor a través del jadeo o por las palmas de las patas".
En relación a los cuidados básicos, mencionó: "Hay que evitar exponerlos a ejercicios en los horarios de mayor temperatura, no salir a correr con el perro o cambiar el horario, salir bien temprano a la mañana o al atardecer. Y hay que tener especial cuidado con los animales más viejos".
"Hay que tener un lugar con sombra o adentro de la casa, un ambiente ventilado y tapado del sol, tener agua a disposición y un tema muy importante es el tema del pelaje. Muchos piensan que hay que cortarles el pelo o raparlos y es un error terrible, no se rapa a los perros que no están permitidos en su raza. Hay ciertos perros, como los caniches, que pueden ser rapados, pero a los que tienen mucho volumen no. La doble capa de pelos, como la que tienen los Border Collie o Golden Retriver, justamente los protege y funciona como un aislante térmico", explicó.
La veterinaria informó: "Esa doble capa de pelo los protege tanto en invierno como en verano, así que no hay que raparlos bajo ningún aspecto".
Asimismo, mencionó: "Las razas de perros o de gatos con la cara chatita, los que tienen la nariz para arriba y prácticamente no tienen trompa, los braquicéfalos como el bulldog o el bullterrier, al no poder liberar aire y no poder jadear, terminan con golpes de calor mucho más rápido. Por eso, si tenemos perros de esas razas y aunque sean de pelo corto hay que extremar los cuidados".
"Me pasó que una chica salió con el perro en una mañana calurosa, hizo diez cuadras y terminó con el perro rojo y sin aire. Estaba con 40 grados y al borde de las convulsiones, así que esa diferencia anatómica necesita un cuidado especial y nada de ejercicios en esos horarios", contó.
Echarren también dijo que las mascotas deben estar bien hidratadas, "pero no hay que darle agua muy fría ni muy de golpe, sobre todo en las razas gigantes que tienen una predisposición a que el estómago se rote cuando tienen mucho contenido. Supongamos que tenemos a un gran danés o a un dogo y si toman mucha agua de golpe pueden tener una rotación en el estómago. Deben tomar agua en pocas cantidades y varias veces".
Además, citó que se pueden manguerear al can si se encuentra en un patio acorde. "Sobre todo en áreas finas y que están debajo, como las axilas, en la ingle, en la panza, en las orejas que trabajan como un radiador y pueden circular la sangre bajando la temperatura. Hay que mojarles las patitas, los pulpejos e inclusive hay que mojar a los perros que sufrieron un golpe de calor antes de llevarlo al veterinario, no con agua extremadamente fría porque es peligroso".
Recomendaciones por las fiestas de fin de año
En alusión a las fechas de diciembre, donde hay muchas personas que aún continúan arrojando pirotecnia estruendosa más allá de la prohibición, la veterinaria enfatizó: "Yo no puedo resolver el problema del miedo a los fuegos artificiales dos días antes de Navidad, los animales son de costumbre y hay que trabajar con la desensibilización por este ruido tremendo. Y, por otro lado, hay que preparar la casa para que el animal pase ese rato de la forma más amena posible".
"Si tenemos a un cachorro o un perro muy adulto es más difícil, pero se puede, y hay que asociar el ruido con algo positivo. El animal tiene asociado esos ruidos con algo negativo, se quiere esconder, tienen taquicardia e incluso hay algunos que han fallecido, así que hay que hacer un refuerzo positivo. Entonces, en abril o unos meses antes, no dos días antes, hay que poner fuegos artificiales o ruidos de ambulancia muy bajitos y mientras ocurren esos ruidos le voy a traer un premio, jugar con él o traerle la comida que le guste, generar un ambiente relajado", detalló.
"Si eso lo empiezo a hacer una vez a la semana voy aumentando el volumen del sonido, hasta que en un punto tengo el televisor o la compu al mangazo y ahí el animal sabe que ese ruido nunca le simbolizó algo malo, al contario, siempre que está come lo que le gusta o tiene un premio. Supongamos que ese perro ya es adulto, ya pasó varias navidades y tiene asociado ese ruido a algo malo, vamos a generar un ambiente lo más relajado que se pueda. Hay que llevar al animal a una habitación aislada de sonidos, cerrar las ventanas y ponerle un sonido ambiente con la tele o con una radio", contó.
"Hay que tener un lugar para que se refugie, porque tenerlo a upa es contraproducente y no hay que abrir ni por asomo ninguna ventana. También hay fármacos de origen animal que se pueden dar dos o tres días antes del evento estresante y se pueden seguir dando hasta tres días después, no son sedantes. Aun así, puede haber accidentes y el animal se puede escapar por un agujerito, por lo que siempre tienen que estar identificados con un número de teléfono, con una chapita o con un fibrón en el collar", determinó.
La veterinaria Echarren puntualizó finalmente: "Es increíble la cantidad de animales perdidos en las fiestas, que no pueden retornar a sus casas porque no se sabe de quién es y por eso se necesita un número telefónico", a la vez que planteó que "no hay que darle gotas para dormir a los animales, porque adormece la parte física de los perros, pero no la mental, entonces le estamos poniendo un sedante que genera más taquicardia".