2025-11-14

Cómo impacta en los adolescentes el uso excesivo de los celulares

Una investigación de estudiantes de Educación Física brinda reveladores detalles.

Estudiantes del Instituto de Formación Docente Continua en Educación Física (Ifdcef) realizaron una investigación centrada en cómo las tecnologías influyen hoy en la motricidad, el desarrollo cognitivo y lo socioafectivo en adolescentes.

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El docente a cargo fue Facundo Sepulveda en el marco de la cátedra de Investigación Educativa, las hermanas Ariana y Erica Bogey, quienes son parte del trabajo de investigación junto a sus compañeros Ezequiel Salcedo, y Estefanía Frank detallaron los resultados de su estudio sobre el uso de tecnologías en estudiantes de nivel secundario.

El trabajo revela altos niveles de dependencia, deterioro en los vínculos y una marcada disminución de la actividad física. Erica señaló que el primer paso fue enfocarse en la adolescencia, una etapa en la que según consideraron, el uso de tecnologías es mayor y más intenso.

“Nos encontramos con que se pierde el vínculo y cómo se encierran para usar la tecnología, como que dejan la vida de lado”, comentó. En lo motriz, advirtieron que muchos alumnos solo realizan actividad física en la escuela y luego regresan a sus casas, donde pasan gran parte del tiempo usando pantallas.

Uno de los datos que más llamó la atención surgió de las encuestas: un estudiante declaró utilizar el celular durante 12 horas. A partir de los registros, el grupo calculó un promedio de 5 horas de uso diario, que según Erica equivale a “cinco meses del año dedicados pura y exclusivamente a la tecnología”.

Para las estudiantes, esto desplaza prioridades esenciales “dejamos la vida de lado, nuestros vínculos, amistades, pareja, familia, nuestra motricidad, cuerpo y salud”, advirtió. El análisis también reflejó que el vínculo familiar se vuelve “casi nulo”.

En este sentido, Erica aclaró que no se trata solo de compartir un mismo espacio físico, sino de dialogar, fortalecer la convivencia y generar momentos significativos. “Estar todos con el celular, en un mismo lugar no es un verdadero vínculo”, sostuvo.

Por otro lado, en el trabajo de campo (prácticas docentes) notaron que los celulares están presentes en las clases de Educación Física. “Ellos iban, estaban y constantemente miraban el teléfono. Por ahí eso los está alejando un montón de una vida completamente saludable y quizá ahora no lo ven porque no tienen noción”, explicó Ariana. Esta conducta, según indicaron, afecta la disponibilidad motriz y la participación en actividades corporales.

En el plano de la motricidad, observaron un fuerte aumento del sedentarismo, así como riesgos asociados: obesidad, trastornos alimentarios y otras problemáticas de salud. Además, señalaron que las tecnologías imponen estereotipos que influyen negativamente en la alimentación y la autoimagen.

Los datos de la encuesta, demostraron que el principal uso de los dispositivos entre los adolescentes está vinculado a las redes sociales y los videojuegos, lo que consideran un riesgo por el alto nivel de exposición. “Lo recomendado son dos o tres horas con dispositivos, y todos pasamos ese tiempo o más”, apuntó Erica. “Entonces no puedo disfrutar o vivir porque estoy pendiente del teléfono y dejo muchas cosas de lado”.

Ambas jóvenes, reconocen que uno de los desafíos es promover que los adolescentes salgan de sus casas y reconstruyan vínculos sociales saludables. También remarcaron la importancia de recuperar hábitos como leer libros y actividades libres de tecnologías.

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