Internos carcelarios participaron de un proyecto solidario desde un taller de carpintería.
Como parte de las experiencias de formación en oficios y servicio a la comunidad promovidas dentro del Complejo Penal Nº 1 de Viedma, un grupo de ocho internos que forman parte del taller de carpintería puso manos a la obra para fabricar juegos lúdicos.
La iniciativa se enmarca en un proyecto solidario destinado a beneficiar a alumnos de escuelas primarias empleando madera de pino, que perfectamente cortada y lijada, dio lugar –en tres meses trabajo- a la creación de unos 300 juegos de mesa, 50 de tejos, 35 de Ta te ti, 30 de yenga, de encastre y cerca de 25 bancos de madera.
En este marco, el Subsecretario de Prevención del Delito y Participación Comunitaria, Yeison Guzmán, junto a la Consejera Escolar Bibiana Wilberger, realizaron días atrás una nueva entrega de esos juegos, En esta ocasión, las donaciones se destinaron a tres escuelas de educación especial: Escuela El Dique, Escuela Especial N°22 y Escuela Especial N°7. Estas instituciones trabajan en la inclusión y el desarrollo integral de niñas, niños y jóvenes con diversas discapacidades, promoviendo el aprendizaje a través del juego y talleres prácticos.
La iniciativa fortalece los espacios educativos y recreativos, fomenta la cooperación entre el Ministerio de Seguridad y Justicia y el Ministerio de Educación, y refuerza valores de inclusión, solidaridad y reinserción social, al vincular el trabajo de las personas privadas de libertad con proyectos educativos comunitarios.
Al respecto, Guzmán explicó a NoticiasNet que el proyecto cuenta con varios objetivos. En principio, los internos saldrán el día de mañana con un oficio incorporado y además, que estos productos entregados puedan contribuir con la inteligencia emocional del alumnado y puedan impactar en el entretenimiento de los más pequeños.