Campaña anual: desde la Clínica Viedma alertan sobre el cuidado de la piel y el cáncer
La Clínica Viedma lanzó un año más su Campaña de Prevención del Cáncer de Piel, una iniciativa que se realiza en colaboración con la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD).
La dermatóloga María Laura Estanga, en diálogo con el programa "El Radar" de Radio Noticias (105.5 MHz), destacó la importancia de la concientización, especialmente ante la inminente temporada de mayor exposición solar.
Leer más: Preocupa el embarazo adolescente en Viedma: desde qué edades se están asistiendo
Si bien la campaña se intensifica en noviembre, Estanga fue enfática al señalar que "el uso de protector solar debe ser durante todo el año y en todas las zonas fotoexpuestas, como el dorso de las manos, el pabellón auricular y los labios".
La especialista resaltó que "los pacientes están cada vez más concientizados y educados, prestando atención a la lectura de los envases". Es crucial verificar que el producto ofrezca protección UVB y UVA y que esté dermatológicamente testeado. Además, explicó que la indicación "12M" en el envase significa que "el protector puede utilizarse hasta 12 meses después de haber sido abierto".
"El sol es uno de los causales de generar una displasia celular. La radiación solar es acumulativa desde la infancia y los cambios en la piel se ven en la adultez", remarcó Estanga.
La dermatóloga explicó que existen tres tipos principales de cáncer de piel: Carcinoma Basocelular: Es el más frecuente, aparece especialmente en pieles y ojos claros (fototipos bajos) que se queman pero no se broncean. Carcinoma Espinocelular: Aparece en zonas fotoexpuestas y es causado directamente por la radiación solar. Melanoma: Es el más agresivo de los tres. Requiere biopsia y estadificación para determinar el tratamiento.
Estanga enfatizó que, si bien hay una predisposición genética en las pieles claras, la exposición solar es un factor causal determinante. Para la detección temprana, recomendó el autoexamen cada tres meses y utilizar la regla mnemotécnica ABCDE al revisar los lunares: asimetría, bordes irregulares, color (variado), diámetro (mayor a 6 mm), y evolución (cambios).
Cualquier cambio detectado en un lunar o lesión debe ser motivo de consulta con el dermatólogo.
La especialista aconsejó utilizar protectores solares con "un factor de protección (FPS) 50 o más, y renovarlo cada 2 a 3 horas", especialmente durante la exposición. También diferenció los formatos: los aerosoles son ideales para niños y cuero cabelludo, mientras que las cremas se recomiendan para rostro y manos.
Además del protector, es fundamental el uso de medios físicos de protección: ropa con protección UV, sombreros de ala ancha y anteojos de sol de óptica (certificados).
En cuanto a la Vitamina D, aclaró que es suficiente exponer los antebrazos al sol durante 20 a 30 minutos en los horarios permitidos (antes de las 10:00 y después de las 16:00), y que el resto de la vitamina debe obtenerse de la alimentación.
Como parte de la campaña, la dermatóloga invitó a la comunidad a "participar de una actividad especial en Clínica Viedma los días 27 y 28 de este mes". Se realizarán exámenes clínicos de la piel gratuitos para detectar posibles lesiones y se entregarán obsequios a los asistentes.