Un hombre denunció agresiones hacia sus hijas menores y pidió medidas de protección
Un viedmense de 38 años radicó una denuncia en la Comisaría de la Familia por presuntos hechos de violencia hacia sus hijas, de 11 y 12 años. Además, solicitó medidas cautelares y la intervención judicial correspondiente.
El escrito fue elevado el 22 de octubre de este año. Según consta en el acta, el denunciante relató que una de las niñas habría sufrido agresiones físicas y verbales por parte de su madre, hecho que habría ocurrido en inmediaciones de la escuela a la que asiste.
De acuerdo al testimonio, la menor habría manifestado temor y no querer continuar viviendo con su progenitora. Además, se consignó que el episodio fue advertido por personal del colegio y que el caso se suma a antecedentes previos que ya habrían sido informados al organismo de protección de derechos de niñas, niños y adolescentes (SENAF).
El documento detalla que se solicitó al Juzgado de Familia el cese de todo tipo de actos de violencia, para proteger la integridad física de las niñas.
Las autoridades judiciales y policiales se encuentran al tanto de la situación y avanzan con las actuaciones correspondientes para determinar las circunstancias del hecho denunciado.
El caso fue radicado recientemente en la Comisaría de la Familia de Viedma y ya cuenta con intervención de los organismos de protección de la niñez.
El hombre denunciante habló con NoticiasNet y relató: "Estoy atravesando una falsa denuncia por violencia familiar desde hace varios meses. Hoy en día mis hijas están con la madre que me excluyó del hogar que estaba construyendo. Me sacaron del lado de mis hijas y pido que se investigue sobre la causa, tomaron medidas y me prohibieron mi fuente laboral, porque yo soy músico acá en Viedma y me han hecho perder mi laburo".
“Yo fui el denunciante y recibí violencia por parte de mi ex, delante de mis hijas y de mi sobrina. No sé qué pasó con esa denuncia, nunca llegó a ningún lado, quedó archivada. Le dieron más peso a la denuncia que hizo mi ex pareja, cuando inclusive mi hija atestiguó que yo jamás ejercí violencia sobre ella ni sobre la madre. Hoy mis hijas exigen vivir conmigo", detalló.
"La Justicia tomó medidas contra mí y una de mis hijas escuchó a la madre que habló con su prima, donde dijo que solamente me hizo una denuncia para quedarse con mi vivienda. No hubo agresión, tengo testigos de todo y no me dejaron presentar pruebas ni en la Defensoría ni en la Fiscalía ni en Derechos Humanos. Me cierran las puertas por ser hombre", sostuvo.
Medida de prohibición para tocar en bares de Viedma
A mediados de julio de este año, el caso tomó relevancia pública, ya que la Justicia de Familia de la Primera Circunscripción Judicial con asiento en Viedma adoptó una medida poco habitual, pero contundente contra un hombre que incumplió las órdenes judiciales en un caso de violencia familiar.
El hombre desoyó la exclusión del hogar y la restitución de sus hijas a su madre, faltó a audiencias claves y generó disturbios durante los procedimientos.
El expediente llegó a despacho el 23 de julio, cuando la jueza Ana Carolina Scoccia resolvió aplicar una sanción forzosa inédita: le prohibió al denunciado ingresar o presentarse en más de 10 locales nocturnos de la ciudad, ya sea como cliente o como integrante de una banda musical.
La medida apuntó a forzar el cumplimiento de una serie de disposiciones previas. El 30 de junio se había ordenado la exclusión del denunciado de la vivienda familiar, la prohibición de acercamiento a la denunciante y la restitución urgente de las hijas menores a su madre.
Se le dio un plazo de 10 horas para cumplir. No sólo no lo hizo, sino que, durante las notificaciones, se negó a abrir la puerta, arengó a vecinos para generar disturbios y gritó para impedir que se le leyera la resolución.
Pese a la intervención de varias dependencias policiales y del equipo técnico del fuero, su conducta no cambió. Incluso cuando fue notificado formalmente el 4 de julio, continuó resistiéndose a firmar actas y volvió a exponer a las niñas a situaciones de violencia verbal. Tampoco se presentó a la audiencia fijada a pedido suyo para ayer, a pesar de haber sido debidamente notificado.
Por todo esto, además de reiterar las medidas de exclusión y protección, la jueza resolvió impedirle el ingreso a lugares nocturnos. También se instruyó a estos locales que, en caso de desobedecer la orden judicial, serán sancionados con una multa de 500.000 pesos, en favor de la denunciante.