ESPECTÁCULO
Así fue la primera aparición pública de Lowrdez Fernández tras el escándalo con su ex
El regreso a las tablas de Lowrdez Fernández significó mucho más que una simple actuación musical. La artista, después de vivir controversias personales que ocuparon titulares, volvió a presentarse ante su público en el mítico Gran Rex. Aquella noche, la sala oscura brilló con la luz propia de Lowrdez, que se mostró empoderada y decidida, portando un vestuario blanco con alas simbólicas que capturaron la esencia de su resurgimiento.
Sin titubeos y con energía renovada, Lowrdez Fernández conquistó el escenario. Cada verso cantado resonó como una declaración firme ante las adversidades. Su ex, Leandro García, enfrenta ahora un proceso judicial por cargos de violencia de género, pero, en ese instante, Lowrdez demostraba con cada nota que renacía más fuerte tras la tormenta personal.
La aparición de Lowrdez no fue solo un espectáculo musical; fue un robusto manifiesto de resiliencia. La periodista May Martorelli, cubriendo el evento para Arriba Argentinos, elogió el inigualable brillo de Lowrdez durante su actuación, describiéndola como "un verdadero ángel en escena". Este tributo reflejó no solo la actuación visual, sino la energía potente que inundó el Gran Rex.
German Tripel, compañero musical de Lowrdez, también jugó un rol crucial en el evento, acompañándola en su interpretación de canciones emblemáticas del grupo Bandana. El dúo encendió la atmósfera, suscitando una conexión genuina con el público que se hizo cómplice de su viaje emocional. Un pequeño tropezón en escena incluso permitió un momento de complicidad y humor, destacando su frescura y humanidad.
La cúspide emocional llegó cuando Lowrdez interpretó "Creo en mí", de Natalia Jiménez. Esta canción, que parecía resonar con su historia personal, encapsuló perfectamente sus sentimientos de fortaleza interior y autoafirma. El teatro entero compartió una catarsis colectiva, aprovechando el arte como un medio de sanación y empoderamiento.
Aunque en ese momento no compartió escenario con su madre biológica, Lissa Vera, Lowrdez no estuvo sola. Su familia afectiva, incluyendo a su padre y a su madre del alma, estuvieron presentes para apoyarla en este significativo paso. Al cierre del espectáculo, Lowrdez Fernández no solo se reconciliaba con su música, sino con su verdadero yo, dejando una huella indeleble en todos los asistentes.