JUSTICIA
Fallo ejemplar: por "mala praxis", una abogada deberá pagarle millones a su clienta
Una impensada resolución judicial ha sacudido los cimientos del ámbito legal en la ciudad de Buenos Aires. Una reconocida abogada ha sido condenada a indemnizar a su propia clienta con más de tres millones de pesos debido a lo que la corte consideró una clara evidencia de 'mala praxis' legal. Este fallo ha despertado un debate fervoroso sobre la responsabilidad que recae en los profesionales del derecho para con sus clientes y el impacto de sus acciones u omisiones en situaciones judiciales críticas.
La odisea comenzó en 2017, cuando la clienta de esta abogada sufrió un desafortunado accidente de tránsito que le provocó graves daños y perjuicios. Con la intención de obtener compensación por estos lamentables incidentes, la víctima confió su caso a la experta legal, buscando obtener justicia y reparación a través del sistema judicial. Sin embargo, el transcurso del tiempo revelaría una cadena de negligencias.
Tras el inicio del proceso judicial por parte de la abogada, el caso fue dejado a la deriva. La falta de movimiento en el expediente y la omisión de los pasos procesales esenciales llevaron al juzgado nacional en lo Civil a declarar la caducidad de instancia. Este fallo determinó el triste final del proceso sin que la afectada obtuviera la tan esperada indemnización, sumiéndola en una situación de desamparo legal.
Cansada de la inacción de su patrocinante, la víctima inició un reclamo contra su abogada en busca de justicia. Tras un juicio que sentó precedentes en el ámbito legal, se demostró de forma contundente que hubo un incumplimiento profesional por parte de la abogada. Consecuentemente, el tribunal sentenció que debía compensar económicamente a su clienta no solo por la pérdida del caso sino también por el estresante proceso derivado de su negligencia.
El juzgado argumentó que la falta de diligencia por parte de la profesional, sumado a su abandono abierto del caso sin notificarlo formalmente, constituyen razones suficientes para este fallo histórico. Además, quedó al descubierto durante el juicio que la clienta intentó innumerables veces contactarla sin obtener respuesta, hundiéndola en una situación de impotencia cuyo daño fue irreparable.
Para añadir un giro más a esta historia, en 2023 se contó con el asesoramiento de un nuevo abogado quien informó a la clienta del archivo definitivo de su causa. Lamentablemente, el derecho a iniciar un nuevo procedimiento ya había prescrito, cerrando definitiva y cruelmente la puerta a su búsqueda de justicia en relación al accidente de tránsito. Ante estos hechos, el juzgado evaluó que las chance de ganar el caso inicial eran favorables y, por ende, estableció la considerable suma a pagar, sentando así un precedente que resonará en los pasillos de los tribunales por mucho tiempo.