El detrás de escena de la venta de vidrio: cuánto cuesta y las complejidades de su comercialización
Viedma sigue profundizando su compromiso con el ambiente a través de distintas propuestas y una importante. Una de ellas es el reciclado. En esta oportunidad se reunieron más de 30 toneladas de vidrio de botellas.
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Todo el material fue recolectado y seleccionado en la planta de reciclaje del Centro Patagónico Ambiental (GIRSU) de Viedma con destino a Buenos Aires. Allí tendrá un nuevo proceso, para luego seguir la cadena como materia prima reciclada.
Este cargamento de vidrio proviene de la recolección realizada en las localidades de Viedma, Carmen de Patagones y San Javier. Todo el trabajo fue realizado por integrantes de la cooperativa COTRANVI de origen viedmense.
NoticiasNet tomó contacto con el delegado del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), José Paredes, que remarcó: “El vidrio es como un paliativo, salieron un par de viajes que teníamos acumulados como desde hace dos años, pudimos vender uno el otro día y ahora vendimos otro viaje a 16 pesos el kilo”.
“Obviamente que es un paliativo porque te deja unos 600 mil pesos las 30 toneladas, más el trabajo del compañero…es casi que cambiamos la plata. Pero a la cooperativa le deja una monedita como para poder seguir viendo. Esa es la realidad, porque no tenemos aportes y todos los días tenemos gastos, poner combustible..., y esto del vidrio sirve para esos gastos nada más”, subrayó.
Por otro lado, explicó: “Este es el material que se dejó por consenso en las asambleas, y este material iba a ser vendido para mantener los gastos de la cooperativa. La cooperativa, todo lo que entra de guita se reparte en sueldos, llevábamos dos años sin vender, estábamos en una situación crítica”.
Consultado por cómo siguen ante una situación así, contestó: “Nos queda como unas 100 toneladas de vidrio, pero eso no está destrabado todavía. Es un material que vale muy poco, el fletero cobra muy caro, y si no les rinde el comprador no lo lleva, y nos queda el vidrio acá. Nos pasa con la chatarra también, que amontonamos y amontonamos y pasan años sin poder vender”.
“Es algo que nos favorece, porque limpiamos mucho el ambiente y juntamos toneladas de vidrio que va a parar a la industria, y eso nos pone contentos. Nosotros estamos trabajando en el punto verde del Fátima, pero están todas las companitas del municipio. Pero como no tenemos convenio, solamente recolectamos lo que llega a Fátima”, respondió.