Robo en el Louvre: turista captó en video el instante en que un ladrón rompía una vitrina
El Museo del Louvre de París ha sido escenario de un robo que deja al descubierto vulnerabilidades en la seguridad de uno de los museos más prestigiosos del mundo. En las últimas horas se ha conocido un video captado por un turista que documenta el preciso instante en que uno de los miembros del comando irrumpe una vitrina para robar valiosas joyas que forman parte del patrimonio cultural de Francia.
La influencia de las redes sociales ha sido crucial en la difusión de las imágenes que, aunque breves, han arrojado luz sobre cómo se efectuó el ataque. Según el material difundido por la cadena BFM TV, un hombre con chaleco amarillo es visto rompiendo una vitrina en la icónica Galería Apolo. La grabación muestra además el caos y miedo entre los presentes que evacuaron apresuradamente el recinto al tiempo que los ladrones llevaban a cabo su plan. Esta grabación constituye la primera evidencia concreta de lo ocurrido durante aquella tarde dominical, un operativo que, según indicios, duró apenas siete minutos. Hasta el momento, no ha habido arrestos, pero las autoridades intensifican las búsquedas de estos astutos delincuentes.
La fiscalía parisina, con Laure Beccuau a la cabeza, ha desvelado que los ladrones eran al menos cuatro, introduciéndose al museo con la apariencia de operarios de mantenimiento. Equipados con un montacargas, lograron rápida y eficazmente acceso a la sala de joyas. Utilizaron motosierras de mano para quebrar las vitrinas protectoras de las valiosas piezas. Poco después de consumar el atrevido robo, se dieron a la fuga en motocicletas de alta cilindrada, dejando tras de sí un escenario de confusión y asombro.
El presidente Emmanuel Macron ha afirmado veladamente su compromiso con la justicia a través de la red X, garantizando a la ciudadanía y el mundo que estas obras atraparán nuevamente la luz en las salas del Louvre, y quienes intentaron profanar una sección de la historia serán llevados a rendir cuentas. Mientras tanto, el museo ha cerrado sus puertas, con el umbral de reabrirse posiblemente el martes, dependiendo de la rapidez con que concluyan las investigaciones in situ.
El atraco ha logrado capturar la atención no solo de los medios franceses sino también del ámbito internacional. El Ministerio de Cultura ha detallado que entre las piezas sustraídas, hay ocho joyas del siglo XIX, las cuales pertenecen al patrimonio histórico. Durante el escape, artefactos impresionantes como la corona de la emperatriz Eugenia se perdieron temporalmente pero fueron halladas posteriormente en las cercanías del museo. Este ornamento particular, por su decoración que conjunta la destreza artística de 1.354 diamantes y 56 esmeraldas, se encuentra bajo análisis riguroso para asegurar que no haya sufrido ningún daño.
Los objetos robados también incluyen el intrincado collar de zafiros que perteneció a la reina María Amelia y la reina Hortensia, además del magnifico collar de esmeraldas de María Luisa. No menos importante es la diadema de la emperatriz Eugenia, o desde ahora infame, pues como mensaje tiene guardado 2.000 diamantes.
Las autoridades continúan con el análisis exhaustivo de los sistemas de cámaras de seguridad del Louvre, así como de aquellos videos brindados por los turistas que fortuitamente se encontraban en el lugar. La policía no descarta la posibilidad de que este golpe haya sido empujado por una sofisticada red criminal del robo de arte, poniendo en relieve el desafío que implica preservarlos bajo la paleta voraz de la codicia humana.