INNOVACIÓN
La receta de los ñoquis con salsa azul de Valentina Cervantes en Masterchef
Valentina Cervantes llegó al plató de MasterChef Celebrity con ganas de romper esquemas. Con su radiante energía y su amplia sonrisa, esta célebre influencer y pareja del futbolista Enzo Fernández, se presentó en el famoso programa de cocina dispuesto a demostrar que su talento va más allá de las redes sociales. Porque, más que seguir una receta paso a paso, Valentina cobró vida cuando eligió preparar ñoquis adornados con una distintiva salsa azul, preparando el escenario para una jornada culinaria inolvidable.
El desafío de hervir spezzini ante los exigentes ojos de Donato De Santis, Damián Betular y Germán Martitegui parecía abrumador, pero no para ella. Valentina apeló a una receta que siempre significa pasión para muchos, la clásica combinación de ñoquis con salsa. Sin embargo, con el chispeante giro de una salsa de queso azul, Valentina transformó lo cotidiano en lo extraordinario. Supo equilibrar con maestría las texturas y temperaturas, conquistando tanto los ojos como el paladar del panel jurado más afamado de la televisión argentina.
En medio de risas y palabras sentidas, compartió cómo la cocina despierta en ella memorias y significados profundos. "La comida me devuelve a mis raíces", expresó Valentina al presentar orgullosa su plato con su cuestionable sencillez. Vínculo que matizaba hasta en lo más nimio: cada ingrediente seleccionado y dispuesto era parte meticulosa de una sinfonía puesta sobre la mesa con propósito.
Sus inusuales pero deliciosos ñoquis requerían ingredientes simples: un kilo de papas, 200 gramos de harina, la yema de un huevo, sal y un instante de magia gracias a la nuez moscada. Tras generar y rodar estos delicados bocados, fueron después adornados de forma elocuente por una crema merge hecha con graza de manteca, láctea crema de leche, y el protagonista pietatis del plato: queso azul derretido salpicado con negras pimientas reptilinas y acceso acatamiento de nuez moscada.
Fue un completo rotundo; el jurado cautivado por el delicado equilibrio del rincón de alguna mesa del siglo XXI en contraste con la propuesta kitsch propuesta sobre la mesa, aplaudió. No obstante, Donato armando las piezas en el engranaje de la necesidad creativa, le dejó entrever su propia pericia: "Si el corazón del ñoqui habitará sabor a queso azul, el plato en realidad conversaría a otros niveles”, añadió.
Mientras que los platos todavía calientes reposan sobre las mesas del plató, las impresiones entusiastas de Valentina reverberan por los pasillos de MasterChef. Postulación firme, tan resplandeciente pero terrenal, se establece como una de las candidatas a dejarnos impactados con sus futuros platos y creatividad. Y así, frente cámaras y cucharas que entrechocan, Valentina Cervantes ha gestionado asegurarse un nombre en nuestros fogones esta temporada.