Fabiola Yáñez volvió a Argentina y le restituyeron la custodia de la Policía Federal
Al regresar a Argentina tras haber residido en España, Fabiola Yáñez, ex primera dama y madre de uno de los hijos de Alberto Fernández, recibió nuevamente la custodia de la Policía Federal, una medida tomada después de que la Justicia remitiera información pertinente al Ministerio de Seguridad. Este retorno se produce en medio de complejos procesos judiciales.
Después de haber renunciado a la custodia mientras residía en España, debido a desacuerdos respecto a los costos de mantener una delegación policial en Madrid, Yáñez volvió al país y sorprendió al gobierno nacional al solicitar el reestablecimiento de dicha medida de seguridad justo cuando ponía pie en suelo argentino. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, considerando el protocolo aplicable a familiares de exmandatarios, autorizó la restitución de la custodia tanto para Yáñez como para su hijo. Esta custodia, según ha trascendido, se presta en un domicilio mantenido en reserva por solicitud de Yáñez.
Paralelamente a estas medidas, la escena judicial argentina está siendo escenario de la prolongada confrontación entre Yáñez y su exesposo, Alberto Fernández. En el ámbito penal, Fernández encara un posible juicio oral en relación a acusaciones por violencia de género, tras resoluciones mixtas de la Cámara de Casación que, aunque removieron al juez Julián Ercolini del caso, validaron sus determinaciones previas.
El nuevo juez designado por sorteo es Daniel Rafecas, cuyo nombramiento está aún pendiente de confirmación. En el ámbito del derecho civil, se dirimen cuestiones concernientes a la manutención de su hijo y el régimen de visitas, con Yáñez exigiendo un alquiler de vivienda con servicios incluidos y una pensión mensual equivalente a USD 6,000, mientras Fernández argumenta sus posibilidades a partir de su pensión como exmandatario.
En medio de estas circunstancias legales y mientras avanza en asegurar la educación de Francisco, su hijo, en Argentina, Yáñez se encuentra temporalmente residiendo en una propiedad alquilada y no descarta la posibilidad de regresar a Madrid para atender asuntos familiares. Esta complicada situación no solo mantiene la atención pública fijamente sobre Yáñez y Fernández, sino que también destaca las dificultades inherentes a la resolución de discordias legales y personales de alto perfil juez de vinculación con figuras relevantes de la política nacional.
El caso de Fabiola Yáñez pone en relieve la intrincada relación entre la ley y los personajes públicos, reflejando cómo las cuestiones de seguridad personal y litigios familiares pueden transformarse en preocupaciones de dominio público involuntariamente. Esta serie de eventos continúa siendo noticia en los portales informativos y se debate tanto en el ámbito periodístico como en la esfera pública.