2025-10-11

Argentina va por las semifinales del Mundial Sub 20 ante México

El equipo de Diego Placente busca seguir avanzando en la Copa del Mundo juvenil que se lleva a cabo en Chile.

La pasión del fútbol juvenil se trasladará una vez más al Estadio Nacional Julio Martínez Prádanos este sábado a las 20:00 horas, cuando los candentes equipos de Argentina y México se enfrenten en los cuartos de final del anhelado Mundial Sub 20.

Los conducidos por Diego Placente llegan con el cartel de favoritos, luego de una fase de grupos impecable y una contundente victoria en la fase anterior, mientras que la selección mexicana, dirigida por el ambicioso Gilberto Mora, también buscará su lugar en el firmamento futbolístico tras aplastar a Chile.

Argentina, bajo la batuta de Placente, ha mostrado un juego colectivo que ha logrado captar la atención de aficionados y críticos por igual. Proveniente de un grupo donde triunfaron con holgura, superando a Cuba, Australia e Italia, el equipo argentino se metió entre los ocho mejores del mundo después de un avasallante 4-0 sobre Nigeria. En esta joven escuadra, una estrella resplandece con brillo propio: Alejo Sarco. El delantero del Bayer Leverkusen está intratable, habiendo anotado en todos los encuentros de esta contienda y entrando en la historia del torneo.

 

 

A pesar de las alegrías que acompañan a la Albiceleste, no podían faltar los sin sabores propios del fútbol. La desafortunada noticia de la lesión de Álvaro Montoro, quien se ha fracturado la clavícula en su último partido, ha supuesto un varapalo para las esperanzas argentinas. Sin embargo, dieciocho almas siguen firmes y enfocadas en su objetivo.

En la otra esquina del gramado, México, motivado por su notable vasallaje a Chile, aguarda ansiosamente el desafío. El jovencísimo técnico Gilberto Mora, una auténtica revelación con apenas 16 años, ha sabido coordinar bien a sus muchachos, que llegan con el respaldo de empates llenos de garra ante potencias como Brasil y España. Lo cierto es que esta partida promete una alta carga emotiva, y nadie se atreve a predecir el curso que tomará dentro del campo de juego.

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