INFLUENCIA
Morena Rial no para: montó sus propios negocios en la cárcel y gana una fortuna
En el corazón de una situación adversa, donde muchos podrían ver dificultades, Morena Rial ha encontrado una mina de oro. La joven influencer, hija del reconocido periodista Jorge Rial, se encuentra cumpliendo prisión preventiva en la Unidad 51 de Magdalena. Sin embargo, ni las rejas han sido suficientes para detener su ambición y destreza en el mundo de los negocios digitales.
A través de su popular cuenta de Instagram, Morena Rial ha desplegado una red de influencias que la mantiene no solo vigente, sino exuberantemente rentable en el ámbito digital. Con más de 1,3 millones de seguidores, sus publicaciones son un imán de reproducciones, atrayendo la atención de entre 400 mil y 1,7 millones de personas en cada contenido que comparte. Este poderoso alcance en redes sociales ha resultado ser una ventaja estratégica, que no pasa desapercibida ante las marcas más ambiciosas.
El periodista Gustavo Méndez ha señalado en el ciclo televisivo Mujeres Argentinas que dentro de esta maquinaria, uno de los rubros que sobresale con su aporte en divisas es el de los casinos online. Acuerdos por más de 2 000 dólares por historia dejan evidencia de lo lucrativo que resulta este mercado, aun cuando representa un campo minado de desafíos legales, dada la ausencia de regulación en suelo argentino. Esta modalidad de negocio, con su aire de controversia, no solo es un testamento del espíritu emprendedor de Morena, sino también un reflejo de los tiempos modernos en los que las barreras físicas se diluyen con un simple clic.
La capacidad de la joven para mantener una presencia virtual activa, incluso desde la cárcel, ha generado una ola de especulaciones y cuestionamientos. Sin embargo, tal como lo ha explicado su abogado, Martín Leiro, ella no posee un dispositivo en prisión; por tanto, la responsabilidad sobre sus publicaciones recae sobre quienes administran sus cuentas. "Si hay una denuncia, es evidente que Morena no es quien está operando detrás de esas publicaciones", manifestó el abogado, asegurando así su exoneración de cualquier implicancia penal directa.
Otra figura clave en este entramado legal es el abogado Alejandro Cipolla, quien defiende fervientemente el derecho de Morena a sostener su actividad laboral. "El trabajo es un derecho irrestricto que no puede ser confiscado por una detención", argumentó, reafirmando que el juicio popular se alimenta del desconocimiento.
Más allá de los casinos, su cuenta también ha sido un escaparate para otras promociones como las relacionadas con el esoterismo. "Una tarotista ha pasado por su comunidad digital", relató Valentina Salezzi en el programa, dejando ver la amplitud de su portafolio de colaboraciones.
Finalmente, es Fito Vaqué, otro jurisconsulto que arroja luz sobre esta compleja trama, quien justifica el margen de acción de estas promociones: "Incluso si un casino no es legal en Argentina, puede ser publicitado internacionalmente. La jurisdicción aquí es una línea difusa", expuso.
Morena Rial, enfrentando los rigores de la Justicia, ha conseguido consolidar un modelo de negocio que desafía las convenciones. Un prodigio del capitalismo digital en su máxima expresión, operando a través de muros de concreto e instituto legal, su caso es un claro ejemplo de cómo la influencia y los medios digitales continúan quebrando y redefiniendo las normas tradicionales del comercio. Y así, incluso desde la reclusión, sigue moviendo y multiplicando esos millones con cada publicación que lleva sellado su nombre.