DESCUBRIMIENTO
La foto jamás revelada de Mirtha Legrand: así lucía en 1951
Mirtha Legrand ha vuelto a acaparar la atención de los medios, esta vez gracias a la aparición de una fotografía inédita que data de 1951. Esta imagen no solo ha sorprendido a sus seguidores sino que también ha servido para destacar su belleza y estilo innatos, mucho antes de que se convirtiera en una figura icónica de la televisión y el cine argentinos.
Mirtha Legrand, cuyo verdadero nombre es Rosa María Juana Martínez de Tinayre, nació el 23 de febrero de 1927 en Santa Fe. Fue en su juventud cuando comenzó a delinear ese glamour que la haría célebre. La fotografía en cuestión proviene de una Ficha Consular de Calificación de la época, emitida por la República de los Estados Unidos del Brasil. Este documento era esencial para ciudadanos extranjeros que buscaban ingresar temporalmente a Brasil y adherirse a los requisitos migratorios vigentes.
El hallazgo incluye detalles curiosos sobre la vida privada de Mirtha durante esos años. Por aquel entonces, ya estaba casada con Daniel Tinayre, un notable director y guionista. La pareja residía en Buenos Aires. La ficha consular, fechada el 13 de abril de 1951, muestra a una joven Mirtha que irradiaba el mismo porte y seriedad que la acompañarían por el resto de su carrera. Su imagen en blanco y negro, acompañada por la firma del vicecónsul Victor José Silveira, ha resistido el paso del tiempo y actúa como capsula del pasado.
El carácter fotográfico de ese documento revela a una Mirtha Legrand que ya evidenciaba una clara predisposición por cuidar su imagen personal, aun en situaciones tan mundanas como las gestiones consulares. Este testimonio gráfico añade una capa más al mito de Mirtha Legrand, reiterando su condición de icono desde muy joven.
Este inesperado registro no solo acentúa la intemporalidad del estilo de Mirtha, sino que también ofrece una conexión tangible entre sus comienzos y su consolidación como una leyenda viviente. En 1951, sin duda, Mirtha Legrand ya tenía la presencia de una estrella que marcaría pasos imborrables en la cultura argentina, incluso a siete décadas del presente.