JUDICIAL
L-Gante acorralado por la Justicia: la denuncia más grave que podría mandarlo de nuevo a la cárcel
L-Gante, cuyo nombre real es Elián Valenzuela, ha vuelto a ser noticia, y no precisamente por sus éxitos musicales. Una nueva denuncia judicial amenaza con nublar su prometedora carrera artística. La acusación lo enfrenta no solo a la ley, sino también a su propio pasado judicial, reavivando asuntos que parecían haber quedado atrás. Esta vez, la denuncia es presentada por Darío Gastón Torres, quien ya había llevado a L-Gante a la escena judicial en ocasiones anteriores. La gravedad de este nuevo señalamiento podría desmoronar el frágil equilibrio legal que el cantante había logrado mantener hasta ahora.
Todo se originó el 8 de septiembre en el tranquilo escenario del Departamento Judicial de Moreno General Rodríguez, donde los abogados Leonardo Sigal y Pablo Becerra formalizaron la denuncia contra Valenzuela. Según documenta esta nueva presentación, Torres encontró su hogar vigilado por un llamativo Audi R8 rojo. Dentro del exclusivo vehículo, habría estado L-Gante, quien supuestamente le dirigió palabras amenazantes desde la ventanilla abierta.
Las expresiones presuntamente proferidas por L-Gante han encendido las alarmas del aparato judicial. No se trata simplemente de una riña verbal; lo que figura en el escrito legal son amenazas que podrían complicar seriamente la situación del artista. Las restricciones impuestas por el tribunal en la condena de 2024 ahora penden como una sombra amenazante y palpable sobre Valenzuela. En aquella ocasión, fue condenado a tres años de prisión en suspenso, pero se redimió gracias a la falta de antecedentes penales. Sin embargo, hoy, cualquier paso en falso podría transformar el suspenso de aquella condena en una dura realidad de encarcelamiento.
L-Gante está en medio de un juicio no solo por su libertad, sino también por su carrera. La dicotomía entre su desempeño profesional y sus desafíos personales nunca ha sido tan marcada. Mientras continúan sus exitosos conciertos en todo el país, el ruido generado por este incordio judicial vuelve a sacudir a sus seguidores. Para el público, L-Gante es la estrella que llena escenarios, pero en el entramado de la justicia, no es más que otro acusado a la espera de un fallo.
La última palabra quedará, como siempre, en manos de la justicia. Lo que ahora se plantea es una batalla legal que podría ser decisiva para el futuro inmediato del cantante. Ante este contexto, tanto sus admiradores como los interesados en el desenlace de un caso tan mediático deberán aguardar la resolución de los órganos judiciales. Sin lugar a dudas, L-Gante vive momentos de gran incertidumbre, donde su destino pende de un delicado hilo.