HABRÍA SUPERADO LA MEDIA GLOBAL
Igualdad de género laboral: el 65% de los argentinos cree que se logró alcanzar
En un contexto donde la igualdad de género en el trabajo está en el centro del debate, un resultado reciente pone de relieve una notable disparidad en las percepciones por género. Un estudio realizado por Voices! y su red internacional WIN muestra que el 65% de los argentinos creen que la igualdad de género en el trabajo se ha alcanzado, posicionando al país por encima del promedio global.
Este informe, que incluyó la participación de 35,515 individuos a nivel mundial, destaca una tendencia alentadora desde 2019; sin embargo, también resalta significativas variaciones en opinión entre hombres y mujeres. Al parecer, este optimismo está mayormente influenciado por los hombres, donde un 67% confía en que se ha alcanzado la igualdad de género, en comparación con un 64% de mujeres que comparten esta percepción.
La investigación también revela interesantes tendencias a nivel global. Un total del 59% de los encuestados cree que ha habido avance hacia la igualdad de género, a pesar de que un significativo 31% aún mantiene un escepticismo respecto a esos logros. Este escepticismo parece estar influenciado por factores demográficos, donde los jóvenes tienden a ser más optimistas sobre la equidad de género en comparación con las generaciones mayores.
Además, el nivel educativo impacta fuertemente estas percepciones, ya que el 67% de aquellos con educación superior consideran alcanzada esta igualdad, versus un 57% de quienes solo tienen educación básica. Esta división en perspectivas no solo es notoria por educación y edad, sino que también refleja disparidades entre diferentes regiones del mundo. Las personas en la región APAC son particularmente optimistas en comparación con sus contrapartes en Europa, indicando que las percepciones de igualdad están fuertemente influenciadas por contextos regionales.
En América Latina, Paraguay lidera con un 74% que cree en la igualdad de género laboral, seguido por México y Argentina. No obstante, el estudio invita a la reflexión y cautela, al advertir sobre el peligro de que estas percepciones optimistas sirvan para "enmascarar" desigualdades estructurales aún presentes.
Mientras que los hombres suelen ver la misión como "cumplida", las experiencias cotidianas de las mujeres revelan una realidad distinta que exige una vigilancia constante y estrategias organizacionales que promuevan una paridad tangible. Voces de líderes en el campo advierten que la percepción no debe ser el único indicador del éxito de género, reforzando que la igualdad debería ser no solo medida, sino verdaderamente vivida.