ESCÁNDALO
Chechu Bonelli abandonó la Argentina en medio de su conflictiva separación de Darío Cvitanich
Chechu Bonelli tomó una fuerte determinación en medio de su separación de Darío Cvitanich. Cansada de rumores, acusaciones y versiones cruzadas, la periodista armó las valijas y dejó el país junto a sus hijas mayores. Una salida que parece ser tanto una huida como un respiro necesario en medio del escándalo.
Es que lo que parecía una ruptura común y corriente terminó en un campo de batalla mediático. Se habló de cuernos, ella acusó fechas que no cerraban y hasta de una tercera en discordia. Mientras Cvitanich inició un vínculo con la modelo Ivana Figueiras, Bonelli dejó claro que no piensa callarse sobre lo que realmente pasó entre ellos.
Las declaraciones públicas fueron un ida y vuelta constante. El ex futbolista insistió en que no hubo infidelidad, pero Chechu sostuvo lo contrario. En medio de tanta tensión, la periodista optó por dar un paso al costado: “Primero de a 3. Primero de muchos. Las amo”, escribió en redes junto a una foto abrazada a Lupe y Carmela en el aeropuerto de Ezeiza.
El destino de ese vuelo es todavía una incógnita. Lo cierto es que la decisión llega en un momento donde Bonelli busca correrse del foco, al menos por un tiempo. Y eligió hacerlo acompañada por sus dos hijas mayores, sonrientes en la imagen que compartió como anuncio de su partida.
Mientras tanto, la otra campana no se quedó callada. Figueiras, abordada por la prensa días atrás en el cumpleaños de Zaira Nara, negó cualquier escándalo: “Está todo bárbaro, no hay nada para hablar, no hay tercera en discordia”, aseguró cuando le preguntaron por el noviazgo con el ex futbolista.
Cvitanich también se pronunció en medio del revuelo. “Estoy cuidando mucho a mis hijas de todo esto que pasa. Pueden decir lo que quieran, la gente que me conoce sabe bien cómo soy”, explicó a Intrusos. Y agregó: “Estoy viviendo algo muy privado, no me interesa hacerlo público. Sólo pido un poco de cuidado por las nenas. Yo estoy volviendo a ser yo, recuperando mi esencia”.
Cabe recordar que el quiebre se produjo el 18 de abril, día en el que Cvitanich decidió dejar la casa familiar e instalarse en un departamento propio. Esa decisión marcó un antes y un después para todos, pero sobre todo para sus hijas, Lupe, Carmela y Amelia.
Consciente del impacto que podía generar la exposición mediática, Bonelli confesó que prefirió resguardarse de todo lo que se viene hablando en las últimas semanas, donde se habla de infidelidades y los peores engaños. “Sigo llamándome a silencio por mis hijas y no voy a hablar hasta que pase un tiempo”, explicó, antes de hartarse y ventilar todo.