Patrulleros: cuáles son los principales problemas mecánicos que enfrentan en las calles
Una detallada y minuciosa labor realizan los mecánicos de la Policía de Río Negro para mantener y reparar los vehículos policiales, un proceso fundamental a fin de garantizar la seguridad y el funcionamiento de las fuerzas del orden.
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Este sector no tiene las luces de la prensa, pero se trata de un área fundamental para la prevención, ya que aquí nace la urgencia de reparar la flota policial cuanto antes, para que vuelvan a sus funciones. Un día de retraso es un patrullero menos en las calles.
El taller trabaja con los móviles que dependen de Viedma, el balneario El Cóndor y San Javier. Por la distancia con las otras localidades de la Regional Primera, San Antonio Oeste, Sierra Grande, Conesa y Valcheta tienen sus propios mecánicos, ya que traer los coches o camionetas en grúa generaría más dilaciones. Asimismo, la Brigada Motorizada de Apoyo (BMA), tiene su propio experto en motos.
Habitualmente, se compra en las casas de repuestos locales, pero si no tienen los repuestos tienen que esperar que los traigan. Se trata de agotar todas las instancias en la ciudad, para no generar demoras entre reparaciones.
Indagando en el sitio, los principales problemas son con el tren delantero y los frenos, cuestiones que dejan a los vehículos parados, debido a que no pueden circular en condiciones inestables, según pudo saber NoticiasNet durante una visita a las instalaciones que dependen de la Regional I de la fuerza de seguridad provincial.
El área depende de la Dirección General de Recursos Materiales y Financieros, a cargo del Comisario Inspector Diego Peralta, el Departamento del Taller Mecánico tiene como responsable al Comisario Claudio Rodríguez Gilabert y a su vez el encargado del Taller es Oscar Gómez y el sector de Metalúrgica está bajo la tutela de Aníbal Canela.
En diálogo con este medio, Gómez explicó que el objetivo principal es que los móviles a reparar salgan del taller lo más rápido posible. A veces dependen de la provisión de los repuestos y cuando las casas locales no tienen determinada pieza dependen de esa demora de los envíos.
La planta se compone con ocho mecánicos y auxiliares y uno dedicado a la electricidad del automotor, sumado a los metalúrgicos que son tres especialistas y con frecuencia se vinculan con algunos pedidos.
El encargado del taller ubicado sobre la calle 2 mencionó: "Si se compra el repuesto rápido, lo cambiamos en el día y si viene la semana siguiente nos queda el auto desarmado acá". Siguiendo esta línea, si hay que cambiar los amortiguadores o la caja de dirección, por ejemplo, son tareas que se resuelven en cuestión de horas.
En cambio, cuando hay que rectificar el block del motor para corregir desgaste y deformaciones en sus superficies o hay que cepillar la tapa, los tiempos son de mayor dilación porque no se hacen en este lugar. Allí la unidad puede estar un mes en reparación.
Además, los trabajos de chapa y pintura producto de algún choque, son externos y corren por cuenta del seguro.
Gómez citó el caso de un Fiat Siena, el cual "se decidió armar el motor para reasignarlo, porque estaban los cascos enteros, se tardó un mes en el motor, pero una vez que llegó todo lo terminamos de armar en un día y medio. Lo pusimos en marcha y ahora quedó para reasignar, según la disposición del jefe de la Regional Primera".
"Acá se trabaja con la urgencia, lo más rápido posible", determinó y agregó que también hubo una renovación de herramientas para estar a tono.
"El recurso humano es lo más importante, hubo muchachos que se han quedado todo el día trabajando y sacaron un motor en el día", indicó.
Protocolo para las reparaciones
Consultado sobre si hay un modelo más complejo que otro a la hora de las reparaciones, comentó: "Lo más complicado son las camionetas, pero se arreglan igual. Hay cosas que se tienen que mandar a hacer afuera, porque no tenemos la tecnología, pero después lo hacemos igual".
Y, respecto al protocolo, planteó: "Las unidades piden un turno a la Regional, me avisan a mí, les digo que vengan, las revisan y les decimos lo que tiene. Si encontramos que tiene, por ejemplo, la caja de dirección rota, la dejamos acá para que no ande afuera. Se hace un oficio, se piden los repuestos a la Regional, que se encarga de hacer la compra, y una vez que están se repara".