La reserva natural de La Lobería invita a un viaje al corazón de la avifauna
Más allá de que El Cóndor y la zona se conoce por su gran colonia de loros, la realidad marca que la región, hasta Punta Bermeja, se caracteriza por su avifauna. Esa gran cantidad de especies de aves que habitan en el territorio y que ahora, que se acerca la primavera, relucen mucho más.
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En un estudio que se realizó en la Reserva Faunística de Punta Bermeja -a 54 kilómetros de Viedma-, a cargo de la docente Andrea Tombari, uno de los puntos que se abordó fue el de las aves. El proyecto se llevó adelante para la materia Ecoturismo que se dicta en la licenciatura en Ciencias del Ambiente de la Universidad de Río Negro (UNRN).
Además de la docente mencionada, el trabajo cobró notoriedad con el aporte de los alumnos de la Sede Atlántica Joaquín Alegre Parisi, Aluminé Castillo, Ludmila Chiara, Kevin Nache, Camila Pereyra Almena y Vicente Quarin.
Luego de un riguroso trabajo de campo, se identificaron 31 especies que se dividen en 23 familias. De cada una de ellas se identificó cuál es el estado actual. La iniciativa surgió a partir del crecimiento del turismo en la región, y de los problemas secundarios que trar aparejado. Indicaron que el ecoturismo tiene que ver con generar conciencia para la conservación.
Para esto se aplicaron dos herramientas de análisis: la matriz FODA ( técnica que usan las organizaciones para identificar las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas) y el Límite Aceptable de Cambio (LAC).
Haciendo foco en las aves, particularidad es que, salvo el gorrión, que no es de estas latitudes y fue introducido, el resto de las especies son autóctonas. En cuanto al peligro de extinción, en la escala de preocupación la alerta es menor, pero se hace un paréntesis con el cardenal amarillo.
Se trata de un pájaro que es perseguido por la caza ilegal por su valor de reventa en el mercado negro. Un paso más arriba está la loica, en estado de vulnerabilidad, y también el ñandú común, que entra en la categoría ‘casi amenazado’.
En el último tiempo creció su caza, suelen verse en grupos de Facebook gente que ofrece su carne, y esto está atentando contra su desarrollo normal. Suelen tener dos crías por temporada, pero sus huevos también suelen ser recogidos con fines comestibles, incluso por otros animales.
El otro aspecto que se resaltó es que la gran mayoría de las aves son observadas en los montes, por eso no están tan familiarizadas con la población. La deforestación es un punto de inflexión, en lo que se pone el foco para que se tome conciencia y no haya tala indiscriminada. Por fortuna, en lo que es Punta Bermeja, se trata de un área protegida.
Yendo a su área de confort, el halcón peregrino habita en los acantilados, al igual que el loro barranquero y el biguá. La gaviota predomina en el mar, como la garza blanca, la macá grande, el petrel gigante del sur, y corporán imperial. El resto de los ejemplares son de monte, con la excepción del aguilucho, calandria, paloma chingolo y gorrión, que pueden avistarse en zonas urbanas.
Las aves que habitan en la zona
Águila Mora
Aguilucho
Gaviota cocinera
Paloma antártica
Carancho
Chimango
Halcón colorado
Halcón peregrino
Calandria
Calandria real
Cardenal amarillo
Chingolo
Cortarramas
Dormilona
Gaucho pardo
Gorrión
Hornero
Loica
Ratonera
Remolinera
Yal negro
Garza blanca
Macá grande
Petrel gigante del sur
Loro barranquero
Ñandú común
Biguá
Cormorán imperial
Pingüino de Magallanes
Lechuza vizcachera
Martineta