CELEBRACIÓN
Así está hoy André, el hijo de Celeste Cid que cumplió 21 años
El aniversario de nacimiento número 21 del hijo mayor de Celeste Cid y Emmanuel Horvilleur, André Horvilleur, se ha convertido en todo un momento de reflexión para aquellos que han seguido de cerca las historias familiares de estas reconocidas personalidades. Con amplia tradición artística en su entorno, André parece encaminado a seguir un sendero donde la música y la estética juegan papeles protagónicos.
Desde sus primeros años, André fue protegido de la mirada implacable de los medios por su madre, Celeste Cid. La actriz famosa por sus roles en telenovelas argentinas comprendió desde muy temprano la importancia de la estabilidad emocional para su hijo, eligiendo tenerlo fuera de los focos hasta que él mismo pudiera decidir su propia trayectoria. Fue solamente en ocasiones especiales, como este reciente cumpleaños, donde Celeste decidió compartir públicamente su orgullo y amor eterno hacia André.
En un emotivo homenaje en sus redes sociales, Celeste Cid plasmó el recorrido vital de André. Destacó momentos cruciales capturados en imágenes que muestran no solo el crecimiento de su hijo sino el indiscutible parecido físico entre ambos. La pantalla del móvil se llenó de las etapas de vida de André, algunos momentos en compañía de su hermano menor Antón, quien comparte nombre pero no la misma vocación pública que André.
La velocidad a la que pasa el tiempo se hizo evidente en esta celebración, no solo reflejando el avance de los años para André, sino también para todo un público que se encuentra vinculado emocionalmente con la familia de Celeste Cid. Con una notable inclinación por la música, herencia de su padre Emmanuel, y una marcada sensibilidad estética llevada de la mano por su madre, André Horvilleur camina grandes pasos dentro del mundo artístico que ambas ramas familiares consolidaron.
Este especial cumpleaños ha sido una afirmación para Celeste Cid en su rol como madre y protector primordial de sus intereses en un foco siempre atento a las novedades del clan Cid-Horvilleur. La familia y el arte se entrelazan en esta historia particular, donde el acompañamiento afectivo busca consolidar generaciones nuevas bajo la premisa de una cálida unidad familiar.