2025-09-03

YA NO MÁS

Así era la casa de Gimena Accardi y Nico Vázquez antes de su escandalosa separación

La pareja se había casado en el 2016, y convivían juntos desde hace más de 10 años. Ahora ella se habría quedado con la propiedad.

La historia de amor entre Gimena Accardi y Nico Vázquez parecía inquebrantable. Dieciocho años juntos, compartiendo vida personal y profesional, los habían convertido en una de las parejas más sólidas del espectáculo. Sin embargo, la separación sorprendió a todos y abrió una incógnita inesperada: ¿qué pasará con la lujosa casa que construyeron juntos y que durante años fue su refugio?

El romance de Nico y Gime comenzó en 2007, cuando decidieron apostar por una vida en común. Desde entonces, no solo compartieron proyectos arriba del escenario, sino también un hogar diseñado a su medida.

La casa que disfrutaba la pareja -de hecho se dice que Accardi se quedó con esta propiedad y Nico se fue a un departamento-, de estilo industrial y con vista al lago, se transformó en un símbolo de la pareja. Allí celebraron cumpleaños, reuniones con amigos y momentos íntimos que quedaban registrados en sus redes sociales.

El exterior era una postal en sí misma. Rodeada de naturaleza, la vivienda de dos pisos contaba con un patio privado que incluía pileta, sillones elegantes y una galería que funcionaba como extensión del comedor y la cocina, gracias a los ventanales que unían los ambientes. Un espacio pensado para recibir y disfrutar, que reflejaba el costado cálido y social de ambos.

 

Adentro, el estilo elegido por Vázquez y Gime seguía la misma línea. Colores neutros, sillones amplios y una arquitectura abierta que daba paso al segundo piso, donde estaban las habitaciones. Un gran televisor fue testigo de momentos compartidos, como el Mundial de 2022, mientras las plantas y los libros aportaban calidez. Las lámparas tipo araña, con un aire antiguo, contrastaban con la modernidad y le daban personalidad a los espacios.

La cocina y el quincho completaban el escenario perfecto para los festejos. Y en lo alto de la casa se encontraban rincones más personales. Gimena había mostrado en redes una de sus habitaciones favoritas, decorada con un techo negro con rosas de colores y una lámpara de caireles en el centro. El vestidor, con un ventanal enorme, aportaba un aire teatral y reforzaba la idea de que esa casa estaba pensada como un estudio de artistas.

Pero el presente marca otro rumbo. Semanas antes de que se conociera públicamente la ruptura, trascendió que Nico había dejado el hogar para mudarse a un departamento que ambos habían comprado recientemente. Una mudanza que simboliza el cierre de una etapa y deja en suspenso el futuro de la propiedad que fue testigo de casi dos décadas de amor.

 

 

Te puede interesar