CONTROVERSIA
Máxima Zorreguieta opinó sobre Franco Colapinto y desató la polémica: “Todavía no…”
En el emocionante marco del Gran Premio de Zandvoort, una figura inesperada acaparó la atención mediática antes de que los bólidos de Fórmula 1 tomaran la pista. Máxima Zorreguieta, la reina consorte de los Países Bajos, hizo acto de presencia en el lugar, irradiando su habitual carisma mientras atendía preguntas de varios periodistas. Sin embargo, sus comentarios sobre Franco Colapinto, el prometedor piloto argentino, fueron el detonante de un debate que no tardó en expandirse.
Durante un encuentro informal en el paddock, Juan Fossaroli, experimentado periodista deportivo, no pudo resistir la tentación de apelar a los orígenes argentinos que comparte con la reina. Al mencionar a Franco Colapinto, buscaba quizás un gesto de simpatía, un indicio de que las raíces no se olvidan. La respuesta de Máxima Zorreguieta, aunque bífida, escapó a la claridad. “Todavía no lo conocí”, señaló ella, sembrando sorpresa entre las filas argentinas ávidas de un reconocimiento.
La falta de entusiasmo de la reina para conectar con el joven talento argentino no fue bien recibida por los seguidores que de inmediato comenzaron un encendido debate virtual. En las redes sociales, la diáspora argentina expresó su decepción, señalando que, a menudo, figuras públicas con doble ascendencia muestran un mayor grado de empatía hacia sus compatriotas de origen.
En un intento de desviar la atención generada, la reina aseguró que su apoyo está dirigido hacia Max Verstappen, la nueva estrella neerlandesa que hace vibrar a los seguidores de la Fórmula 1. “Hay mucha gente aquí que se ha vestido de naranja para disfrutar de este espectáculo y, por supuesto, que estamos con Max”, apuntó ella cambiando el eje del asunto. La neutralidad política que intentó mantener terminó convirtiéndose en un catalizador para la discusión sobre la identidad y pertenencia.
Al abordar temas relacionados con la competencia misma, Máxima Zorreguieta destacó lo que considera el alma del automovilismo: no solo es el piloto quien lleva adelante el espectáculo, sino todo el equipo y la tecnología que oscila entre un año y otro. “Es fascinante ver cómo cada detalle es mejorado para potenciar cada curva, cada pista”, reflexionó, aunque eludió, una vez más, el tema Franco Colapinto con maestría.
Finalmente, la reina no se desvió de su línea estratégica durante una entrevista con DAZN. Con cordialidad, reiteró que su entusiasmo por Zandvoort se debe a su singularidad y encanto. Así solidificó su respaldo al piloto neerlandés mientras evitaba comprometer su posición oficial en dirigirse hacia insurgentes simpatías argentinas.
La saga de Máxima y Colapinto pone de manifiesto las múltiples capas de identidad que una figura pública debe manejar al moverse en franjas internacionales. Lo sucedido reaviva la discusión sobre la relación entre el deber real y las emociones personales, revelando los complejos entresijos del deber institucional en un mundo cada vez más globalizado.