La Policía de Río Negro tiene su propia fábrica de indumentaria para el personal
La indumentaria que utilizan los integrantes de la Policía de Río Negro no es un tema menor, y en este caso, hay aspectos que se toman en cuenta a la hora de vestir a los efectivos. Por un lado, la ropa está diseñada para adaptarse a las misiones específicas, y además, la producción en serie provoca un importante ahorro en los presupuestos de esa fuerza de seguridad.
Leer más: Policías de Viedma sorprendieron a niños y niñas de un merendero con regalos y alimentos
En la sastrería que funciona en el área de Logística, con la supervisión del comisario Claudio Rodríguez Gilabert, se escucha una constante fuente de tenue ruido que proviene de las máquinas overlock de costura.
De la faena diaria que llevan adelante un total de 14 modistas, donde la prioridad se producen unos 60 bombachones al mes para entregar luego al personal, unas 240 tricotas exclusivamente para el invierno, a lo que se suman 200 bermudas en el mismo lapso.
"La prioridad son los bombachones (pantalones) cuya confección implica una importante cantidad de pasos hasta la presentación del producto final", explicó a NoticiasNet durante una recorrida por el taller, la responsable del taller, Evelina Guayquian.
Por caso, la producción en serie consiste en cortar y trabajar sobre una la tela especial "antidesgarro". Se trata de un material compuesto -también conocido como Ripstop- cuyo tejido es resistente a roturas y desgarros merced a una técnica de entramado especial.
Esta característica la hace ideal para actividades o usos donde la resistencia a rasgaduras es importante, como en prendas de vestir para exteriores, equipamiento deportivo o tapicería, pero en el caso de la policía que puede dar lugar a fricciones, se la refuerza en la confección del pantalón con parches de rodilla, pinzas y bolsillos.
"Después de los cortes armamos el rompecabezas, y por las distintas etapas, las costureras arman alrededor de dos o tres pantalones por día con un sistema de rotación del trabajo para que no se transforme en un trabajo repetitivo, y no haya inconvenientes para la salud de las costurers", indicó a continuación.
En el taller trabajan a requerimiento del departamento de Logística de la fuerza de seguridad, y desde el depósito van estimando la cantidad de prendas que van entregando en forma cotidiana como para proveer a los efectivos.
La tarea matutina se divide con la fabricación de tricotas de tela polar que también requieren de un importante tiempo de confección en virtud de que salen del sector con la colocación de parches en los codos y un pequeño bolsillo para depositar lapiceras de anotación. Con los sobrantes arman cuellos.
Una tercera preferencia son los preparativos para el verano. La encargada de la sastrería oficial apuntó en ese sentido que "también ya estamos cosiendo bermudas para la temporada", tomando en cuenta que faltan alguno pocos meses. Asimismo, desde allí se les entrega al personal remeras para la misma ocasión.
En forma excepcional, el área de Deportes de la repartición tiene su cuota de indumentaria. En esa planta operativa que funciona en Mitre al 700 de esta capital se producen musculosas y remeras en un trabajo en conjunto con el sector de imprenta que cuenta con una sublimadora para complementar con el estampado de logos.
Las máquinas de coser a "full" en la industria policial.