Viedma: alta oferta de casas en venta, pero acceder sigue siendo un desafío
La sensación de que hay una alta oferta de propiedades en venta en Viedma, que se extiende también a Patagones y a la zona de costa, es cierta. Así lo aseguró Joaquín Iturrioz, empresario dedicado a los negocios inmobiliarios. Pero aclaró que no existen datos estadísticos precisos.
“Da esa sensación, pero datos certeros son muy difíciles de recolectar. El portal inmobiliario del Colegio de Martilleros acusa 132 propiedades en venta, pero ahí no figura el 100% de las propiedades, ya que no publican todas las inmobiliarias ni los particulares”, explicó.
Según Iturrioz, luego de un 2023 muy complejo por la incertidumbre electoral y la inestabilidad macroeconómica, el 2024 trajo mayor previsibilidad y movimiento en el sector. Sin embargo, el verdadero cambio se dio con el regreso de los créditos hipotecarios UVA. “El comienzo de 2025 vino con gran demanda de consultas y cierre de operaciones, la gran mayoría traccionadas con crédito hipotecario”, reveló.
Los montos a los que accede la mayoría de los trabajadores estatales de Viedma —que constituyen el grueso de la masa laboral— oscilan entre los 80.000 y 100.000 dólares, ya que los bancos no permiten que la cuota supere el 30% de los ingresos. “Quienes acceden a montos más altos suelen ser empleados judiciales, legislativos o de organismos de control, donde los sueldos son mayores”, añadió.
Para una familia asalariada que alquila, el escenario es claro: “Comprar una propiedad en base al ahorro se torna imposible. La única manera de llegar a la casa propia es con crédito hipotecario o ayuda familiar, comprando un lote en cuotas e iniciando la obra según lo permitan los ingresos”. Incluso, en algunos casos, la cuota del crédito resulta más baja que un alquiler de una vivienda similar. Aunque, hay que prestar atención a las condiciones. “No es lo mismo endeudarse a UVA + 4,5% que a UVA + 9%”, advirtió Iturrioz.
En El Cóndor, el desarrollo urbanístico reciente abrió la posibilidad de acceder a un lote. Pero el problema pasó a ser la construcción: “El tema dejó de ser poder comprar el terreno, sino qué hacer después en él, porque el costo de construcción en dólares subió aproximadamente un 100% desde diciembre de 2023 hasta hoy”.
El mercado de alquileres también muestra tensiones. “Hay oferta, pero es mayor la demanda”, señaló. Tras la modificación de la Ley de Alquileres mediante el decreto 70/2023, se normalizó la situación: “Se terminó un poco la psicosis en la que un departamento se publicaba y cinco personas querían señarlo sin importar el precio. Hoy, si el valor está por encima del mercado, la propiedad queda vacía”.
A pesar de eso, la demanda de alquileres no deja de crecer: cada año aparecen nuevos jóvenes que buscan independizarse, parejas que forman familia y estudiantes que llegan a la ciudad por la Universidad Nacional de Río Negro.
De cara al futuro, Iturrioz consideró clave generar incentivos para ampliar la oferta habitacional: “Necesitamos desarrollo y construcción. La construcción moviliza a muchos sectores de la economía local. Para eso hacen falta seguridad jurídica, estabilidad macroeconómica, créditos hipotecarios a tasas razonables y beneficios impositivos”.