El Senado sancionó la ley de Financiamiento Universitario
En un nuevo revés para Javier Milei, la oposición en el Senado sancionó la ley que mejora y blinda los presupuestos de las universidades públicas. De todas formas, el Ejecutivo prometió vetarla por su impacto fiscal.
Al momento de la definición, la iniciativa obtuvo 58 votos a favor, diez en contra y tres abstenciones. En tándem con los seis senadores oficialistas, rechazaron el proyecto los senadores del PRO Carmen Álvarez Rivero y Martín Goerling; la radical Carolina Losada; y el exlibertario Francisco Paoltroni.
En tanto, la pampeana María Victoria Huala (PRO), el salteño Juan Carlos Romero y la chubutense Andrea Cristina (PRO) optaron por la abstención.
La discusión continuará en el Congreso, ya que, ante un cantado veto desde la Casa Rosada, la norma podrá ser insistida por la oposición, que precisará dos tercios en ambas Cámaras.
El texto impone la actualización “al 1º de enero de 2025, según la variación acumulada del Índice de Precios al Consumidor (IPC) informado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en el período comprendido entre el 1º de mayo al 31 de diciembre de 2024”, del “monto de los gastos de funcionamiento de las universidades públicas”. Y, para el corriente año, subas bimestrales.
Por otra parte, el Ejecutivo “deberá actualizar los salarios de los docentes y no docentes de las universidades públicas entre el período 1º/12/2023 hasta la sanción de la presente ley, en un porcentaje que no puede ser inferior al Índice de Precios al Consumidor (IPC) informado por el INDEC en el mismo período”. Y todo incremento tendrá que “ser remunerativo y bonificable”.
A un mes de la eventual sanción, habrá que “convocar con carácter obligatorio a la negociación paritaria, con una periodicidad que no podrá exceder los tres (3) meses calendarios, asegurando en todos los casos y tramos de la negociación una actualización mensual no inferior a la inflación publicada” por el INDEC, tanto “para personal docente como no docente”.