2025-08-13

En el mes de las infancias, el INTA brindó recomendaciones para evitar accidentes con niños

El objetivo es prevenir inconvenientes en el sector agropecuario.

En el marco del mes de las infancias, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) subrayó la importancia de proteger a los niños y niñas que viven o visitan entornos rurales en modo educativo o recreativo.

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La infancia, ese tiempo del entretenimiento y el aprendizaje, conlleva riesgos en las zonas de producción agraria, vinculados al ámbito donde las maquinarias y los productos fitosanitarios, por caso, son parte de lo cotidiano.

En este sentido, lesiones o accidentes derivados del entorno productivo rural convierten a niñas y niños en grupos de riesgo cuando no está presente la mirada responsable de un adulto o la protección necesaria en cada actividad o establecimiento.

Por eso es importante proteger a los más chicos, educándolos en las normas de cuidado correspondientes y advirtiendo a los adultos sobre la necesidad de estar en alerta ante el peligro.

La mayoría de los accidentes en el campo o la chacra, en menores, ocurren en niñas o niños que no están realizando tareas laborales, sino que viven en el lugar, son acompañantes de adultos o simples espectadores casuales de las tareas rurales que realiza algún familiar.

A diferencia del ámbito doméstico urbano, los accidentes en la ruralidad son menos frecuentes, pero más graves. Y en general, campos y chacras se encuentran alejados de los centros de salud.

En este contexto es necesario destacar las siguientes medidas preventivas:

No permitir la conducción de tractores a menores de 18 años; evitar que los niños jueguen alrededor de máquinas en movimiento; equipar la maquinaria con señales sonoras para evitar atropellos a menores; no permitir pasajeros en los tractores, cosechadoras y demás maquinarias; asegurar que los menores no se acerquen a acequias o canales de riego.

Además, evitar que los niños caminen descalzos y el contacto de los niños con animales sin un adulto cerca: tener en cuenta la reacción del animal. Siempre considerar a los machos en celo y a las hembras lactantes como peligrosos. Tener cuidado con los animales enfermos, heridos o asustados.

Mantener los productos fitosanitarios lejos del alcance de los niños. Cada producto debe estar en su envase original y etiquetado, en un depósito transitorio dedicado especialmente a su almacenamiento, con restricción de acceso.

En la actividad agraria el trabajo seguro y el cuidado de la infancia van de la mano. Proteger a los niños es sembrar un futuro próspero con dignidad y derechos. Por una infancia plena, sigamos la consigna: “¡Cuidado: niños jugando y aprendiendo!”.

Por Horacio Pallao, responsable de Higiene y Seguridad INTA, Centro Regional Patagonia Norte (CRPN).

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