DENUNCIA
Eliana Guercio habló por primera vez de una presunta mala praxis que sufrió en los últimos días
El mundo de las redes sociales fue testigo del reciente desahogo de Eliana Guercio, quien decidió hablar sobre lo que describió como una presunta mala praxis estética. Dicha intervención la habría dejado no solo insatisfecha, sino sorprendida por los riesgos asociados a tales procedimientos, que a menudo se subestiman en el ámbito online. En su cuenta de Instagram, la panelista de Gran Hermano compartió con sus seguidores una advertencia firme respecto a las verificaciones necesarias antes de someterse a cualquier tratamiento estético. Con palabras cuidadosamente elegidas, Eliana Guercio expresó: “Investiguen antes de tocarse con cualquiera”. Este mensaje proporcinó un vistazo a su malestar, puntualmente sobre los métodos de promoción y la influencia de las redes sociales que, en su caso, jugaron un rol crucial para su elección.
Eliana Guercio explicó que la aparente accesibilidad y confianza proporcionada por la fama y la popularidad de ciertos médicos a menudo se convierten en engañosas trampas de marketing. “Me dijeron a todo que sí, y después del tratamiento empezaron a cambiar el discurso”, detalló, subrayando el riesgo implícito en decisiones basadas únicamente en la fama digital. Su relato no solo pone en el foco problemas estéticos, sino también las reacciones adversas que tales procedimientos pueden desatar, incluso cuando son realizados por profesionales renombrados.
Aprovechando su experiencia, Guercio insistió en una práctica preventiva que muchos quizá no consideren crucial: insistir en la documentación legal adecuada. “Sacar fotos a los contratos de consentimiento, para tener respaldo sobre lo firmado”, aconsejó. Pese a que ella misma no había experimentado las consultas virtuales que derivan directamente en cirugías, señaló que conoce casos de otros afectados que sí pasaron por ello. Esta prevención adicional resulta esencial en un ambiente donde, cada vez más, las interacciones y transacciones toman lugar de manera digital.
La decisión de Guercio de no publicar fotos actuales alimentó la inquietud de sus seguidores. El misterio sobre su apariencia física inmediatamente después del incidente provocó una ola de especulaciones e interacciones en sus redes. Sin embargo, ella fue clara al indicar que las circunstancias no involucran riesgos para su salud general, y aseguró que su principal motivación es compartir su experiencia para evitar que otros pasen por lo mismo. “Gracias a Dios, solo es estético, por ahora”, añadió, sugiriendo cautela sobre cambios imprevistos que pudiera experimentar con el tiempo.
En la espera de su esperado regreso público, y aguardando futuras explicaciones, el mensaje de Eliana Guercio refleja no solo la historia de una intervención mal ejecutada, sino también un recordatorio cauteloso sobre el valor de la investigación personal, la importancia de las consultas informadas y el deseo de prevenir errores similares en un futuro incierto que las prácticas estéticas podrían generar.