JUSTICIA
Julieta Prandi se desmayó tras conocer la sentencia contra Claudio Contardi: cómo está ahora
Julieta Prandi, conocida principalmente por su carrera como actriz, ha estado en la mira de la opinión pública en los últimos años no gracias a sus habilidades artísticas, sino debido a la impactante y triste historia de abuso que vivió en manos de su exmarido Claudio Contardi. Sin embargo, un nuevo capítulo de justicia se ha escrito en su vida personal tras conocer la condena histórica impuesta al empresario.
Fue en el Tribunal Oral en lo Criminal N°2 de Zárate-Campana donde Claudio Contardi fue sentenciado a 19 años de prisión por abuso sexual con acceso carnal agravado, además de haber sido encontrado culpable de haber afectado gravemente la salud mental de Julieta Prandi. Esta condena no solo representa una victoria legal para la actriz, sino que también podría sentar precedente en el ámbito judicial y abrir el camino para mujeres que aún no encuentran justicia.
Durante todo el proceso judicial, las sesiones estuvieron cargadas de emociones intensas. La jueza Lucía Leiro, junto con sus colegas Daniel Répolo y Mariano Aguilar, reconocieron el mérito de un fallo que tuvo como pilar evidente las pruebas recopiladas a lo largo de extensas audiencias. Hasta expertos en derecho equipararon este juicio a una obra maestra legal, considerando la labor minuciosa de revisión de pruebas y testimonios críticos.
Cuando la sentencia fue leída, la reacción de Julieta Prandi capturó la esencia de la justicia emocional que de forma paralela se estaba alcanzando. Optó por no estar presente en el tribunal al momento de la lectura, buscando mantener un autocuidado emocional después de tantos años de espera y angustia. La noticia, sin embargo, la alcanzó llevar un torrente de sentimientos encontrados. Rodeada de sus seres queridos y de su equipo legal, el desahogo llegó acompañado de lágrimas incontrolables que derrumbó a la actriz tanto física como mentalmente.
Pero no fue solo una escena dramática; fue un paso más hacia la recuperación, simbolizada no solo por el veredicto de culpabilidad sino también por la templanza de Prandi para sobrellevar un evento lleno de cargas personales. Su abogado, Fernando Burlando, se convirtió en su fortaleza durante este proceso, acompañándola incluso en los minutos críticos posteriores al anuncio de la sentencia.
El legado de valentía de Julieta Prandi ahora resuena con mayor fuerza. En las entrañas de un tribunal vio la culminación de años de lucha y hostigamientos, pero más importante, se ha convertido en un faro de esperanza y resistencia para muchas otras personas que sufren en silencio. El proceso judicial culminó, pero el viaje personal de Prandi continuará, junto con una comunidad que hoy más que nunca alza la voz contra el abuso.