Salud mental: un llamado a comunicar con responsabilidad y respeto
En un contexto donde la salud mental ocupa cada vez más espacio en la agenda pública, la Defensoría del Pueblo de Río Negro difundió una serie de recomendaciones dirigidas a medios de comunicación, con el objetivo de promover un tratamiento respetuoso, responsable y libre de estigmas.
Pero el mensaje va más allá del periodismo. Comunicar con enfoque de derechos y sensibilidad también interpela a toda la sociedad. Desde la forma en que se comparten noticias en redes sociales, hasta los comentarios que se reproducen en conversaciones cotidianas, todos y todas somos responsables de cómo construimos las representaciones en torno a los padecimientos mentales.
Entre las principales recomendaciones, la Defensoría señala la importancia de tratar a las personas con padecimientos mentales como sujetos de derechos, promoviendo su inclusión y evitando discursos que perpetúen la discriminación.
También propone abordar la salud mental desde una perspectiva de salud pública, sin reducirla únicamente a contextos policiales o de inseguridad. La asociación entre padecimiento mental y peligrosidad es una mirada reduccionista que no solo desinforma, sino que estigmatiza.
Otra de las sugerencias apunta a evitar el sensacionalismo en los contenidos mediáticos, privilegiando los enfoques informativos, rigurosos y cuidadosos. Se recomienda mencionar el estado de salud mental de una persona solo si ese dato es indispensable para comprender el hecho, y siempre protegiendo su identidad e intimidad.
Finalmente, el documento recuerda la existencia de líneas de asistencia disponibles para quienes atraviesan situaciones de crisis o necesiten acompañamiento:
0800 999 0091 – Línea Nacional de Asistencia en Salud Mental
135 – Línea de Prevención del Suicidio
141 – Consulta por Consumos Problemáticos (SEDRONAR)
144 – Atención a Víctimas de Violencia de Género
911 – Central de Emergencias
Informar con respeto también es una forma de garantizar derechos humanos. Y en esa tarea, los medios de comunicación cumplen un rol clave, pero no están solos. Como sociedad, tenemos la oportunidad —y la responsabilidad— de construir un discurso más empático, inclusivo y humano en torno a la salud mental.