Qué pasa con el catamarán Curru Leuvú II que aún no puede navegar por el río Negro
A casi cuatro años de su colapso durante una sudestada, el catamarán Currú Leuvú II, emblema de la Comarca Viedma-Patagones, sigue sin navegar y permanece apostado frente al edificio de la Prefectura Naval en la margen norte del río Negro.
Mientras vecinos advierten un deterioro progresivo, desde la Municipalidad de Viedma tienen otra mirada y aseguran que se han ejecutado múltiples trabajos técnicos, y que se avanza en una nueva licitación para su puesta en funcionamiento.
El secretario de Desarrollo Económico, Producción y Turismo de la comuna capitalina, Marco Magnanelli, a cargo actualmente de la embarcación, brindó detalles sobre el estado actual tras un contacto con NoticiasNet.
“Cada vez peor, no. Estamos trabajando fuertemente desde la secretaría para sacar adelante una licitación para su arreglo y que pueda pasar la inspección de casco”, afirmó, en relación a este tema de la nave emblemática en la Comarca.
Magnanelli explicó que ya cuentan con presupuestos finales de talleres navales y que han sido concretadas reparaciones importantes en el fondo y casco de los pontones, que están prácticamente hechos a nuevo.
“Los dos motores fueron reparados, los ejes se hicieron a nuevo y se fabricó una hélice de bronce desde cero, ya que una había quedado destruida cuando la embarcación encalló”, precisó.
También señaló que la Municipalidad cuenta con un informe técnico presentado ante Prefectura, junto con un plan de trabajo diseñado por un ingeniero naval, y que cuentan con asesoramiento técnico del sector privado, incluso de la reconocida empresa de catamaranes Sturla, del Delta.
El incidente de 2021
El 8 de diciembre de 2021, durante una marea extraordinaria combinada con mal calzado en la estructura de apoyo, el catamarán se llenó de agua, quedando parcialmente hundido y causando una fuerte conmoción regional.
Desde entonces, la embarcación quedó fuera de servicio y atravesó un derrotero institucional que incluyó gestiones del Club Náutico La Ribera, la fallida iniciativa de la Asociación Amigos del Catamarán, y finalmente su reincorporación oficial a la Municipalidad de Viedma mediante el decreto 132/2025, firmado en febrero de este año.
La nave, con capacidad para 150 pasajeros, fue adquirida en 1975 para actividades turísticas. Desde el incidente, ha sido objeto de múltiples intentos de reparación y reactivación, pero sin resultados visibles ni plazos definidos.
¿Volverá a navegar?
Según adelantó Magnanelli, el equipo municipal está cerrando los últimos pasos de una licitación técnica, con la que esperan superar las exigencias de Prefectura Naval Argentina y lograr que el Currú Leuvú II vuelva a flotar.
“No queremos generar falsas expectativas, pero estamos trabajando en serio. Con esta última licitación buscamos poder cumplir todos los requisitos y lograr que vuelva al agua con todas las garantías de seguridad”, concluyó.