El detalle del robo en la Escuela de Arte de Patagones: se llevaron los instrumentos más costosos
La Escuela de Arte Alcides Biagetti de Patagones amaneció esta semana con una de las peores noticias posibles: fue víctima de un robo que dejó a su comunidad sin herramientas esenciales para el aprendizaje.
El hecho fue confirmado por directivos del establecimiento, que se mostraron consternados por la magnitud del hurto.
El blanco fue claro y premeditado: el área de música. Los delincuentes se llevaron dos bajos eléctricos, una guitarra eléctrica, dos amplificadores (uno para bajo y otro para guitarra), dos saxofones, un clarinete, un televisor de 32 pulgadas, nueve netbooks del programa "Conectar Igualdad", un parlante y un cañón proyector. Equipos costosos, sí, pero también fundamentales para las prácticas educativas.
Desde el Centro de Estudiantes emitieron un comunicado contundente: “Todo esto pertenece a nuestra comunidad educativa. Gracias a estos insumos nuestros estudiantes pueden avanzar en sus estudios, pero sin ellos será muy complejo. Es por eso que te pedimos que si ves alguno de estos elementos en redes o si alguien te los ofrece, nos contactes”.
El robo parece haber sido planificado con antelación. No hubo roturas ni signos de violencia visibles en la puerta de entrada, lo que hace sospechar que los autores del hecho conocían el lugar y vulneraron la seguridad de forma sofisticada. Si bien el edificio cuenta con alarma, en la zona no hay cámaras de seguridad, lo que complica la investigación.
Actualmente, las autoridades policiales trabajan en la recolección de testimonios de vecinos y revisan imágenes de cámaras cercanas en busca de pistas. Cada segundo cuenta para tratar de dar con los responsables y, sobre todo, recuperar los elementos sustraídos antes de que desaparezcan en el circuito del mercado negro.
El robo no solo fue económico: fue simbólico. Le quitaron a una escuela pública sus herramientas de expresión, su vínculo con el arte, su posibilidad de enseñar desde la práctica.