CONFLICTO
Por qué Yanina Latorre y Viviana Canosa se pelearon a muerte: “Es una traidora y…”
Yanina Latorre y Viviana Canosa compartieron en su momento una amistad envidiable a los ojos de muchos, conformando incluso lo que parecían ser lazos sólidos en el complejo entramado mediático. Sin embargo, con el paso del tiempo, lo que parecía inquebrantable se convirtió en música pasada, y la relación entre ambas figuras mediáticas se desvaneció en un contexto turbio que Yanina no ha dudado en ventilar públicamente configurando una nueva enemistad notoria en los anales del espectáculo argentino.
La ruptura entre Latorre y Canosa no ocurrió de la noche a la mañana. Existieron elementos y acontecimientos que erosionaron la confianza previamente depositada entre ellas. Una de las claras razones por las que Yanina decidió cortar el lazo fue su sensación de traición al descubrir actitudes de Canosa que contrastaban con sus propios valores y expectativas hacia ella como amiga. Yanina ha expresado repetidamente su desilusión ante declaraciones polémicas hechas por Canosa que atentan no solo contra la ética sino contra lo personal.
El caso más reciente que contribuyó a la consolidación de esta ruptura fue el incidente con conocida figura del streaming, Martín Cirio, donde Canosa lanzó acusaciones sin base en contra del streamer. El hecho suscitó críticas arrolladoras en el círculo mediático, pero Yanina liberó su enojo reiterando su desencanto por acciones que tacha de irresponsables y perjudiciales. Yanina subrayó su postura al expresar cuánto deplora que Canosa haya avivado antiguos temas polémicos, contribuyendo a lo que parece ser un clima insoportable de cancelaciones y difamaciones. Cerca está todavía el recuerdo de un pronunciamiento en el entretejido social que implosionó negativamente sobre Cirio, por viejos errores del pasado por los cuales ya había pagado y enfrentado las consecuencias.
Una frase resonante proferida por Latorre, destacando esta condición irrevocable de traición, recaló fuerte: “Es una hija de puta y traidora”, que dejó constancia sobre los aplastantes sentimientos generados todos esos desencantos y declaraciones efervescentes de Viviana. Estos acontecimientos han llevado a Yanina a reafirmar una ruptura que trae aparejada mucho más que un adiós: una nueva enemistad se intuye irreversible.
A través de un lenguaje claro y certero, Yanina ha dejado saber al público que la decepción ha alcanzado no solo el plano profesional, sino también personal, al recordar momentos en los que defendió a Canosa contra rumores que dañaban su integridad. Sin embargo, esas defensas ahora se han desdibujado tras los gestos que sufrió de quien consideraba una amiga fiel. Las marcas imborrables éstas trabajarán en la mente de Yanina como recordatorio del por qué decidió cortar lo que podría haber sido una cualquiera otra etapa sin tantos altibajos emocionales y desafortunados.