Río Negro refuerza los controles de salud escolar en toda la provincia
El Programa de Sanidad Escolar que se aplica en escuelas de toda la provincia de Río Negro tiene como objetivo garantizar el acceso a controles médicos básicos durante la trayectoria escolar de niñas y niños. La iniciativa es impulsada en conjunto por los ministerios de Educación y Salud y abarca controles integrales en distintas etapas del ciclo educativo.
Según explicó María Eva Moreno, coordinadora provincial de Sanidad Escolar del Ministerio de Educación de Río Negro, el programa está dirigido a estudiantes de nivel inicial o primer grado, cuarto grado y séptimo grado, dependiendo la localidad. “Se les lleva el turno y se los cita para determinado día al centro de salud o al hospital para que se realicen el control integral de salud”, indicó en diálogo con Radio Noticias (105.5 MHz).
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Las evaluaciones comprenden el control de la libreta sanitaria, verificación y aplicación de vacunas, medición de signos vitales, control visual, chequeo clínico general y atención odontológica.
Moreno informó que el programa se viene desarrollando desde hace años, pero que se consolidó a partir de 2015. Además, señaló que, tras la pandemia, se amplió el alcance a estudiantes de cuarto grado, lo que permite “que en el transcurso de su escolaridad tengan tres controles exhaustivos”.
El operativo intenta alcanzar a todas las regiones del territorio provincial. “Tratamos de abarcar toda la provincia, los distintos parajes, escuelas rurales, de llegar a cada rincón. Son 40 coordinadores que hay a lo largo de la provincia”, expresó. En caso de que el Ministerio de Educación no logre cubrir una zona determinada, interviene el Ministerio de Salud con sus propios equipos para garantizar la continuidad de los controles.
Durante 2024, se logró examinar a más de 20.600 chicos, según informó Moreno. Sin embargo, aclaró que ese número podría haber sido mayor si se hubiesen completado más planillas en las escuelas privadas. “Nosotros les llevamos la planilla y pedimos que lo hagan de manera particular. En muchas ocasiones esa planilla no se completa porque quizás ya le hicieron un control antes, a principio de año, y no la entregaron. Entonces eso hace que baje el porcentaje, pero no quiere decir que no estén los chicos examinados”, explicó.
En relación a la participación de las familias, destacó: “Vemos la participación y el compromiso. Se acercan a los centros de salud, a los hospitales. Y cuando queda muy lejos, a muchos kilómetros, es el equipo médico quien se traslada a los distintos parajes y escuelas rurales”.
Consultada sobre las patologías más frecuentes detectadas a través de los controles, Moreno señaló que se observan problemas nutricionales como sobrepeso y obesidad, caries en salud bucal, disminución visual y estrabismo, así como también pie plano. Además, indicó que estos problemas varían según la región y el tipo de escuela. “Tiene que ver con la población; por ahí, las dificultades se observan con mayor o menor medida según si son escuelas céntricas, periféricas o rurales”, comentó.
Moreno también resaltó la relevancia de implementar estos controles desde edades tempranas. “Si eso no es detectado a tiempo y no es tratado, al correr los años puede llegar a ser una dificultad y hasta llegar a ser una discapacidad en el paciente”, advirtió, en referencia a casos como el estrabismo o la disminución visual.
Recordó que años atrás algunos controles médicos se realizaban dentro de las propias escuelas, algo que -según dijo- “en algunos lugares se ha dejado de hacer”, aunque valoró que el programa siga vigente. “Creo que en muchas familias es el único control que tienen sus hijos, entonces poder acceder a un turno y a un profesional me parece que es de gran ayuda para quienes no tienen el acceso de ir de manera particular”, cerró.