Estafaron a una joven en Viedma, se burlaron de ella en redes y ahora tendrán una pena
Esta mañana, en el Anexo del Poder Judicial de Viedma, se llevó a cabo un juicio abreviado contra Oscar Alberto Marín, un joven albañil de 27 años acusado de cometer una estafa junto a su hermana, Andrea Gabriela Marín. Ambos fueron señalados como autores de una maniobra que terminó con siete transferencias no autorizadas por un monto superior a los 750.000 pesos.
La audiencia estuvo encabezada por el juez de Juicio, Carlos Reussi, con la participación de la fiscal Mariana Giammona y la defensora oficial Graciela Carriqueo. El acuerdo prevé una condena de seis meses de prisión en suspenso para Marín, quien ya cuenta con antecedentes penales. Su hermana, en cambio, podría acceder a una probation, ya que no registra condenas previas.
El caso se remonta a marzo de 2024, cuando una joven denunció la pérdida de su celular. Al revisar su cuenta de Mercado Pago desde la computadora, detectó una serie de movimientos sospechosos: compras por más de 479.000 pesos y transferencias por otros 275.000. El dinero fue desviado a las cuentas de los hermanos Marín sin titubeos.
Según la investigación, las compras incluyeron recargas a celulares de los dos acusados, de una ex pareja de Gabriela Marín y a un amigo en común. Además, hubo una transferencia mínima a un kiosco y los citados 275.000 en una zapatillería.
Uno de los puntos claves fue el testimonio del dueño del local, quien confirmó que el acusado adquirió ese calzado en persona.
Como si fuera poco, Oscar Alberto Marín —que en redes sociales se presenta como Nicolás Marín— se jactó de haber adquirido un par de zapatillas y se burló de la situación en Facebook.
Durante la audiencia, la fiscal detalló que ya se habían intentado otros caminos procesales. En un caso anterior, Oscar Marín había accedido a una probation, pero incumplió lo pactado y la medida fue declarada extinguida. En este nuevo legajo, se evaluó una reparación económica que tampoco prosperó. El acusado realizó uno de los pagos acordados, pero no pudo continuar por su situación económica.
En el expediente consta que se intentó recuperar el celular extraviado mediante un allanamiento, sin éxito. También se comprobó, a través de la Oficina de Investigación de Telecomunicaciones (OITel), el registro de las operaciones en línea que se hicieron desde el dispositivo robado.
Como parte del acuerdo, además de la pena en suspenso, Oscar Marín deberá fijar domicilio por dos años, mantener distancia de la víctima y realizar un curso de capacitación en tareas de durlock, gestionado por el Instituto de Asistencia a Presos y Liberados (IAPL). Según la defensora, “la propuesta es conveniente para el imputado y razonable en función de su contexto”.
Ahora, el juez Reussi tiene tres días para homologar el acuerdo, aunque todo indica que se formalizará en breve, dado que ambas partes dieron el visto bueno a la resolución.