Donald Trump creará centros de distribución de alimentos en Gaza
En un reciente anuncio desde Escocia, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su compromiso de establecer centros de distribución de alimentos en la Franja de Gaza.
Según el mandatario, estas instalaciones serán lugares abiertos y accesibles, asegurando que "no habrá vallas" que impidan el acceso de los necesitados. Esta declaración surge en un momento crítico, donde ONGs como B’Tselem y Médicos por los Derechos Humanos han calificado las acciones israelíes en Gaza como potencial "genocidio".
Además, se le consultó a Trump si estaba de acuerdo con los comentarios de Netanyahu del domingo, en los que el líder israelí dijo: “No hay una política de hambruna en Gaza y no hay hambruna en Gaza”. “No lo sé”, respondió el estadounidense. “Quiero decir, basándome en lo que veo en la televisión, diría que no especialmente, porque esos niños parecen muy hambrientos, y eso no se puede fingir, así que vamos a involucrarnos aún más", sostuvo.
Recientes informes de la ONU y otras organizaciones humanitarias advirtieron sobre el riesgo de hambre generalizada en la Franja. El asedio israelí, exacerbado por un brutal enfrentamiento con el grupo islámico Hamas desde octubre de 2023, ha dejado a más de dos millones de habitantes del enclave al borde del colapso humanitario.
La realidad actual es compleja. A pesar del anuncio de una pausa parcial por parte de Israel, la ofensiva militar continúa en franjas de horario específicas y en determinadas zonas. Esta operación ha dejado, solo en los últimos días, decenas de civiles muertos, incluyendo niños.
Asimismo, Israel ha negado que exista un bloqueo sistemático de la ayuda, argumentando que los recursos no llegan a su destino debido a interferencias de Hamas y problemas con las organizaciones distribuidoras.
Mientras estos desafíos persisten, la Organización Mundial de la Salud ha publicado alarmantes declaraciones sobre la salud de la población gazatí, señalando que la desnutrición alcanza niveles críticos. En julio se han contabilizado 63 muertes atribuibles a este flagelo, con 24 de las víctimas siendo niños menores de cinco años.